Ucrania: los combates disminuyen pero la situación médica sigue siendo muy grave

Debaltsevo © Olivier Antonin / MSF

Aunque los combates en el este de Ucrania se han reducido desde el alto el fuego que entró en vigencia el 15 de febrero, aún hay bombardeos en algunas zonas y las necesidades médicas siguen siendo urgentes a ambos lados de la línea del frente.

Los residentes y la población desplazada viven en condiciones extremadamente precarias, muchas instalaciones médicas han sido dañadas y destruidas y hay una escasez crítica de medicamentos y suministros médicos básicos y especializados. Como respuesta al aumento de la violencia desde enero y la situación humanitaria cada vez más grave luego de diez meses de conflicto, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha expandido rápidamente sus actividades médicas a ambos lados de la línea del frente en las zonas más afectadas.

MSF llega a la destruida Debaltsevo

El 21 de febrero un equipo de MSF pudo llegar a la ciudad de Debaltsevo, gravemente afectada tras semanas de intensos combates que hicieron imposible el suministro de asistencia humanitaria. La organización había estado apoyando al hospital local con suministros desde septiembre de 2014, lo que incluyó el envío de medicamentos en enero.

“La ciudad está destrozada,” dice Olivier Antonin, Coordinador de Emergencias de MSF. “Las ventanas de las casas han volado en pedazos, hay ramas de árboles desparramadas por el suelo y las líneas de electricidad están colgando al viento. Las personas que se han quedado viven en refugios o en los sótanos de los edificios, ya que está helando dentro de las casas. No hay electricidad, ni calefacción ni agua corriente en la ciudad. Cuando llegamos estaban en estado de shock, preguntando dónde podían hallar medicamentos u otro tipo de asistencia. Muchos de ellos necesitan medicamentos para enfermedades crónicas.” 

Los dos hospitales de la ciudad han resultado dañados, y uno de ellos ha quedado inservible. Solo han permanecido tres médicos para toda la ciudad: el médico jefe del hospital Central y otros dos que trabajan en una clínica situada en la planta baja de un edificio en la plaza principal. Aunque muchos residentes han huido o han sido evacuados, de una población de 25.000 personas antes de los combates permanecen al menos 5.000, muchas de ellas con necesidad urgente de atención médica. El equipo de MSF ha proporcionado suministros médicos para tratar a los heridos de guerra, medicamentos y suministros para la atención básica de la salud, y también materiales como jeringas, catéteres y guantes. Un médico de MSF también comenzó a realizar consultas en la ciudad el 24 de febrero.

A día de hoy los equipos están evaluando la situación en torno a la ciudad de Gorlovka, donde un cirujano de MSF dio apoyo al Hospital #2 durante el periodo más intenso de bombardeos en el mes de enero. El 25 de febrero un equipo visitó Uglegorsk, al este de Gorlovka, donde el hospital había sido bombardeado. Dos días más tarde, comenzaron con clínicas móviles y actividades de salud mental, y esta semana distribuirán artículos de primera necesidad a 1.000 familias de la ciudad y las comunidades circundantes.

Enorme necesidad de asistencia sanitaria básica

MSF ha comenzado poner en funcionamiento clínicas móviles en 19 áreas de las regiones de Donetsk y Luhansk para suministrar asistencia sanitaria básica a las personas que viven en zonas rurales o que han sido desplazadas por el conflicto. Solo en las tres primeras semanas, los médicos de MSF realizaron más de 1.500 consultas, lo que demuestra la necesidad de asistencia sanitaria y medicamentos en esas zonas.

«Vemos sobre todo infecciones respiratorias, porque muchas personas han estado viviendo en sótanos húmedos, hacinados y sin calefacción,» dice Zahir Muhammad Khan, médico de MSF en Svyatogorsk, una ciudad a cien kilómetros al norte de la línea del frente. La organización tiene en funcionamiento una clínica móvil en cuatro sanatorios de Svyatogorsk, donde se han refugiado más de 3.000 personas que huyeron de la zona de conflicto, muchas desde la escalada de los combates en enero. 

Con las líneas de suministro médico en el este del país gravemente interrumpidas o cortadas por completo desde el ultimo verano, y los centros de salud ubicados en las zonas manejadas por los rebeldes fuera del presupuesto de salud del gobierno de Ucrania para 2015, las personas se enfrentan ahora a una grave escasez de medicamentos. Los bancos han cerrado y no se han pagado las jubilaciones durante muchos meses, por lo que las personas han retrasado la consulta con un médico simplemente porque no pueden afrontar el coste del transporte o de la medicación. El precio de los medicamentos ha aumentado significativamente, e incluso medicamentos básicos como los analgésicos están fuera del alcance de la gente. Los pacientes con enfermedades crónicas se ven particularmente afectados, y la mayoría de los pacientes de las clínicas móviles de MSF necesitan tratamiento para enfermedad cardiaca, hipertensión, diabetes o asma.

La situación humanitaria es especialmente alarmante en la región de Luhansk donde la escasez de medicamentos y suministros de primera necesidad, incluso comida, es aún más aguda. La mayoría de las personas que han permanecido en Luhansk son los miembros más vulnerables de la comunidad, ancianos, discapacitados y enfermos, que no tenían los medios para abandonar el conflicto. Además de llevar a cabo clínicas móviles en los centros de salud de las zonas rurales, el equipo de MSF también brinda soporte a instalaciones sociales, que incluyen hospitales de cuidados paliativos para las personas más ancianas, discapacitadas, huérfanas y con trastornos psiquiátricos, suministrando consultas, medicamentos y materiales de higiene.

 


Desde mayo de 2014, los equipos de MSF han proporcionado suministros médicos a alrededor de 100 centros médicos a ambos lados de la línea del frente en las regiones de Donetsk, Luhansk y Dnepropetrovsk, suficientes para tratar a más de 15.000 pacientes heridos, 1.600 mujeres embarazadas y 4.000 pacientes con enfermedades crónicas. En enero de 2015, la organización humanitaria comenzó a suministrar atención básica de salud por medio de clínicas móviles en zonas rurales y afectadas por el conflicto, y a las personas desplazadas por el conflicto. Los psicólogos de MSF están suministrando apoyo de salud mental a los afectados por el conflicto, lo que incluye 700 sesiones de terapia individual y 1760 sesiones de terapia grupal. Además, también están llevando a cabo un programa de capacitación para psicólogos locales, trabajadores sociales y equipo médico que trabajan en toda la región afectada. MSF continúa con su programa de tratamiento de la tuberculosis resistente a los medicamentos dentro del sistema penitenciario regional en Donetsk, que está en funcionamiento desde 2011.

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