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12.07.2019

Cuando una promesa incumplida juega con la vida de miles de personas con VIH

La farmacéutica Gilead prometió en 2018 un precio "sin ánimo de lucro" en 116 países en desarrollo para el medicamento contra la meningitis criptocócica. Pero este fármaco vital para los enfermos de VIH aún es inaccesible y demasiado caro.

Trabajadora de MSF realiza un test de VIH a una paciente de Sudáfrica.
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La farmacéutica Gilead Sciences no ha cumplido su promesa de hacer accesible un fármaco vital para las personas que padecen meningitis criptocócica, una infección mortal relacionada con el VIH.

Hace casi un año, Gilead anunció una "iniciativa de acceso" que prometía precios más bajos para la anfotericina B liposomal (L-AmB) en 116 países en desarrollo; pero hasta la fecha, el fármaco sigue siendo prácticamente inaccesible y solamente se ha registrado en seis de los 116 países. Incluso allí donde ya se ha registrado, su precio es inalcanzable para organizaciones como la nuestra.

La L-AmB es muy eficaz cuando se usa en combinación con otros medicamentos para tratar la meningitis criptocócica, que, después de la tuberculosis, es la segunda causa de muerte de las personas que viven con el VIH. Se trata de una infección del cerebro que, si no se trata, provoca una larga agonía del enfermo.

Hace poco más de un año, el medicamento fue recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el tratamiento óptimo, en lugar de uno más tóxico con AmB desoxicolato.

La seguridad de la L-AmB y el hecho de que tiene menos efectos secundarios pueden mejorar los resultados del tratamiento y la gestión de la enfermedad en contextos de bajos recursos, que es donde se da la mayoría de casos de meningitis criptocócica.

Sin embargo, la OMS manifiesta que los altos precios y la falta de registro de L-AmB crean barreras importantes para que las personas reciban este medicamento en los países en desarrollo.

Aunque Gilead difundió su promesa de reducir el precio a uno "sin ánimo de lucro" de 14,30 euros por frasco, en septiembre de 2018, la L-AmB sigue teniendo un precio inalcanzable en muchos países en desarrollo.

Por ejemplo, en Sudáfrica, cuesta unos 175 euros por frasco (casi 3.700 euros por tratamiento completo). En India, el precio es de 40 euros por frasco (casi 1.000 euros por tratamiento completo).

Los programas nacionales y los proveedores de tratamiento aún no pueden comprar el medicamento al precio prometido por la empresa.

Pero, mientras tanto, Gilead continúa ganando miles de millones de euros cada año de las ventas globales de medicamentos contra el VIH: la farmacéutica reportó 13.000 millones de euros en ventas globales de medicamentos contra el VIH solo en 2018.

"Estamos indignados, porque el anuncio de Gilead de proporcionar este medicamento a un supuesto precio ‘sin ánimo de lucro’ y acelerar su registro parece haber sido tan solo un ardid publicitario", asevera Jessica Burry, farmacéutica de nuestra Campaña de Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME).

“La corporación no ha cumplido su promesa de hacer más para ayudar a sobrevivir a las personas que viven con VIH. Es deplorable que sigan dando largas mientras las vidas de estas personas corren peligro. Gilead debe cumplir con urgencia su compromiso de hacer que la L-AmB llegue a todos los que la necesitan, y registrar rápidamente el medicamento en países con una alta carga de VIH", añade.

Gilead ha registrado la L-AmB en numerosos países de ingresos altos, donde pueden cobrar precios más elevados por el medicamento, incluido EE. UU., donde lleva aprobado más de 20 años. Sin embargo, a diferencia del anuncio de Gilead en 2018 de que estaba trabajando para "expandir el acceso a la L-AmB para la meningitis criptocócica en países con alta carga, incluida la agilización del registro", el medicamento está actualmente registrado en solo seis de los 116 países de ingresos medios en los que debería poder obtenerse al precio “sin ánimo de lucro”. Solo dos de estos países se encuentran en África subsahariana.

Gilead tiene el monopolio de la L-AmB. Aunque este medicamento ya no está bajo patente, la empresa se ha negado a otorgar licencias de su tecnología y métodos de fabricación a fabricantes de genéricos, lo que retrasa la disponibilidad de productos menos costosos.

"Es alarmante que, a pesar de existir prevención y tratamiento eficaces, las personas que viven con el VIH en la India hoy en día padezcan la meningitis criptocócica, tal y como ocurría durante el momento más crítico de la epidemia mundial de sida hace casi dos décadas", señala el doctor Amit Harshana, nuestro coordinador médico en India.

"Es inaceptable que las personas sigan muriendo porque las herramientas para prevenir, tratar y curar la meningitis criptocócica no están disponibles donde viven las personas con esta infección. Debido a la falta de acción de Gilead para poner este medicamento a disposición del mayor número de personas posible, nos vemos obligados a comprarlo en el mercado privado –y tendremos que seguir haciéndolo– a casi tres veces el precio que la farmacéutica anunció el año pasado".

La meningitis criptocócica mata a más de 180.000 personas cada año, el 75% de las cuales vive en el África subsahariana. Afecta especialmente a personas con VIH cuyos sistemas inmunológicos están gravemente debilitados, lo que los deja vulnerables a infecciones oportunistas tan letales como esta. Tratams la infección en todos nuestros programas contra el VIH, incluyendo a República Democrática del Congo, India, Malaui, Myanmar y Sudáfrica.

En los hospitales que gestionamos y apoyamos en los que se brinda atención especializada a personas con el VIH, en países como República Democrática del Congo, Guinea, India, Kenia, Malaui o Mozambique, la meningitis criptocócica es la segunda causa de muerte relacionada con el VIH, por detrás de la tuberculosis.

En Bihar (India) brindamos, junto con las autoridades estatales, atención hospitalaria integral para reducir el número de muertes por VIH. Este programa incluye el diagnóstico y tratamiento de infecciones potencialmente mortales, como la tuberculosis y la meningitis criptocócica.