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Afganistán

En 2016, Médicos Sin Fronteras siguió trabajando para mejorar la atención médica de emergencia, pediátrica y materna en Afganistán, país que presenta una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Afganistán.
Gastos:  
25,1 M €
Personal sobre el terreno: 
2.200
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En octubre de 2015, el hospital de urgencias traumatológicas de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Kunduz fue destruido por un ataque aéreo estadounidense, que se cobró 42 vidas; tras el bombardeo, MSF lanzó un proceso de conversaciones con todas las partes en conflicto, para tratar la cuestión de la neutralidad de la atención médica. A finales de 2016, MSF finalmente logró un acuerdo que garantiza que su personal y los pacientes a los que atiende serán respetados y que podrá prestar atención a cualquier persona que la necesite, independientemente de su etnia o de sus creencias o lealtades políticas. Aunque sean difíciles de garantizar en una zona de conflicto abierto, MSF cree que estos acuerdos permiten estudiar la posibilidad de reanudar en 2017 las actividades de atención de urgencias en Kunduz.

En todo caso, en 2016 el conflicto siguió agravándose. El resto de los proyectos de MSF en el país permanecieron operativos y el número de pacientes que recibieron no dejó de crecer, ya que las necesidades médicas son cada vez más graves. En 2016, uno de cada cuatro partos atendidos por MSF en el mundo tuvo lugar en Afganistán: más de 66.000.

Hospital de Ahmed Shah Baba (Kabul)

Kabul, la capital afgana, ha experimentado un enorme crecimiento demográfico y la Sanidad pública no puede satisfacer las necesidades médicas de toda la población. El hospital de distrito de Ahmed Shah Baba, situado en el este de la ciudad, cubre a una población de más de 1,2 millones de personas; en este centro, MSF siguió trabajando en apoyo del Ministerio de Salud, dando atención ambulatoria y hospitalaria. El equipo se centró en la salud materna y las urgencias, si bien también proporcionó atención pediátricatratamiento de la desnutriciónservicios de planificación familiar y promoción de la salud y vacunaciones; también dio apoyo al laboratorio, el servicio de radiología y el programa de tuberculosis.

Además, en 2016, MSF inició un nuevo programa de atención a enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma y la epilepsia. Este servicio ya está atendiendo a unos 600 pacientes.

Finalmente, MSF aumentó la capacidad de hospitalización de 46 a 62 camas y empezó a rehabilitar los edificios del hospital. En total, en 2016, el equipo de MSF atendió 100.000 consultas y 18.966 partos (casi un 20% más que en 2015).

Atención materna en el hospital de Dashte Barchi (Kabul)

En colaboración con el Ministerio de Salud, MSF continuó proporcionando atención las 24 horas del día en el hospital de Dashte Barchi, el único centro con capacidad para atender urgencias y partos complicados en un distrito que no para de crecer. MSF trabajó en el paritorio, el quirófano para cesáreas y partos complicados, la sala de recuperación, la maternidad (de 30 camas), el servicio de neonatos (20 camas) y en la sala ‘canguro’; esta última (con cinco camas) ofrece atención especializada a recién nacidos que estén enfermos. Por otra parte, MSF realizó vacunaciones y gestionó el laboratorio, el banco de sangre y la unidad de esterilización.

En 2016, los equipos de MSF atendieron 15.627 partos, el 27% de los cuales eran casos complicados. De hecho, MSF pretende aumentar el número de derivaciones de los partos simples para así poder centrarse en los más complicados y mantener la alta calidad de la atención.

Por su parte, la unidad de neonatos siguió funcionando a máxima capacidad; a lo largo del año, estuvieron ingresados 1.342 bebés con complicaciones como sepsis, hipoglucemia o asfixia perinatal.

Maternidad de Jost

En la provincia oriental de Jost, MSF abrió una maternidad en 2012 para ofrecer atención obstétrica en una zona donde no existía y reducir la mortalidad materna. Este centro ofrece un entorno seguro en el que las mujeres pueden dar a luz de forma gratuita, siendo atendidas por un personal mayoritariamente femenino.

Desde 2014, el número de partos atendidos ha aumentado en un 40%, pasando de 15.204 a 21.335 en 2016; solo en diciembre hubo 1.905, con unos 60 de media al día. Por otra parte, en 2016 ingresaron en neonatología 1.746 bebés, un 15% más que en el año anterior.

Además, MSF empezó a dar apoyo a tres centros de salud de los distritos periféricos de la provincia, con el fin de aumentar su capacidad de atención a partos normales. De esta forma, el hospital de Jost recibirá menos parturientas que no necesiten atención especializada y podrá concentrarse en los casos más complicados.

Hospital de Boost, en Lashkar Gah (Helmand)

Desde 2009, MSF colabora con el hospital provincial de Boost, en la provincia de Helmand, uno de los tres hospitales de referencia en el sur de Afganistán. A lo largo de los años, MSF ha ido aumentando la plantilla del centro y desarrollando importantes obras de construcción. En 2016, el equipo completó la rehabilitación del edificio original y amplió el servicio de maternidad. El número de camas ha aumentado de 150 a 327, y el de pacientes ingresados cada mes, de 120 en 2009 a 2.750 en 2016. Finalmente, fueron atendidos 10.572 partos en 2016.

El hospital dispone de una unidad de neonatos y un servicio de pediatría con 109 camas, que incluye un centro hospitalario de nutrición terapéutica (en el que fueron atendidos 2.431 niños en 2016).

MSF también dio respaldo al servicio de medicina interna, la unidad de cuidados intensivos y la sala de urgencias, además de atender a los pacientes con tuberculosis y gestionar la sala de aislamiento de enfermos infecciosos.

En 2016, hubo intensos enfrentamientos en Helmand y esto provocó que muchos pacientes no pudieran llegar al hospital. Aun así, el 20% de las personas atendidas en 2016 procedían de las afueras de la ciudad, exponiéndose en el camino a grandes peligros debido a los combates y al mal estado de las carreteras.

Lucha contra la tuberculosis en Kandahar

Finalmente, en 2016, MSF comenzó a prestar asistencia en el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis resistente a los medicamentos en la provincia de Kandahar, donde abrió un laboratorio e instalaciones para acoger a los pacientes durante la terapia. MSF también reforzó con personal la plantilla del hospital de Mirwais y organizó sesiones de formación en otros centros sanitarios para mejorar la detección de casos. Durante el último trimestre de 2016, se diagnosticó la tuberculosis multirresistente a 13 personas.