Estamos alarmados por la dramática escalada del conflicto en Medio Oriente, tras los ataques de las fuerzas estadounidenses e israelíes en Irán y las posteriores represalias iraníes en varios países. Estamos adaptando nuestros programas para responder y monitoreamos de cerca la rápida evolución de las necesidades humanitarias.
En toda la región, la escalada de violencia ha sembrado el miedo en la vida de millones de personas. Los bombardeos continúan en múltiples ciudades y pueblos, a menudo impactando zonas densamente pobladas, y las víctimas aumentan. Llamamos por la protección de la población civil, los hospitales, los centros de salud y otras infraestructuras esenciales en todo momento.
En el Líbano, miles de personas han sido desplazadas.
«La escalada del conflicto se produce tras 15 meses de un “acuerdo de alto el fuego” que nunca trajo seguridad real a la población libanesa. Los últimos ataques y las órdenes de evacuación a todos los suburbios del sur de Beirut y a casi todo el sur del país están obligando a huir a aún más personas. Y no hay ningún lugar seguro adonde ir«.
Francesca Quinto, coordinadora de proyectos de MSF.
Para muchas personas en el sur del Líbano y otras zonas del país, las órdenes de evacuación significan revivir el trauma del desplazamiento. «A las familias que comenzaban a recuperarse lentamente de los combates anteriores se les está diciendo que abandonen sus hogares. Algunas se han quedado varadas en las carreteras con niños, familiares mayores o enfermos, enfrentándose a condiciones extremadamente duras», continúa Quinto.
Nuestros equipos en Irán y Líbano se encuentran a salvo. Estamos monitoreando la evolución y evaluando cómo brindar apoyo a las personas afectadas tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. Contamos con suministros médicos en ambos países listos para ser desplegados.
Antes del 28 de febrero, cuando comenzó la escalada, gestionábamos tres proyectos en Irán brindando atención médica esencial a personas marginadas. Brindamos 6.000 consultas médicas al mes, además de atención obstétrica, detección y tratamiento de enfermedades infecciosas y apoyo en salud mental.
Si bien los ataques aéreos han generado dificultades operacionales, hemos podido continuar con algunas actividades, a pesar del bloqueo de las comunicaciones. Sin embargo, obtener información de nuestro personal es extremadamente difícil. Nuestra clínica en Teherán permanece cerrada temporalmente debido a los intensos bombardeos. Por otro lado, nuestras clínicas en Mashhad y Kerman siguen abiertas, operando con personal reducido. Nuestros equipos están solicitando autorización a las autoridades para ampliar la atención de emergencia en respuesta a las necesidades relacionadas con el conflicto (abrir nuestras clínicas las 24 horas del día, los 7 días de la semana y apoyar a los sistemas de salud locales) y están a la espera de una respuesta.
En el Líbano, estamos adaptando actividades para responder a las nuevas necesidades de las personas desplazadas tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. Al mismo tiempo, garantizando la continuidad de la atención en nuestros proyectos habituales en el país. Desde el 4 de marzo, una clínica móvil ofrece consultas médicas y primeros auxilios psicológicos en Saida, en el sur del Líbano, donde algunos refugios han superado su capacidad. También comenzamos a proporcionar agua potable a los refugios de Beirut y a realizar evaluaciones en Beirut, Rashaya y otras zonas para ampliar las clínicas móviles y los suministros. Estamos en contacto con las autoridades pertinentes para brindar apoyo adicional donde sea necesario.
En otras partes de la región, nuestros equipos en Gaza y Cisjordania continúan atendiendo las importantes necesidades médicas y de salud mental. En Irak, disponemos de suministros médicos para ser desplegados en la región si es necesario.
Actividades de MSF en Irán y Líbano
Irán
MSF trabaja en Irán para abordar las brechas en la atención médica entre las comunidades marginadas, incluyendo a refugiados afganos y otras poblaciones vulnerables. En el sur de Teherán, donde iniciamos un proyecto en 2012, nuestros equipos brindan atención primaria integral a través de una clínica fija, clínicas móviles y actividades de extensión comunitaria.
Los servicios incluyen:
- atención para enfermedades infecciosas y no transmisibles,
- salud sexual y reproductiva,
- salud mental y apoyo psicosocial,
- cuidado de heridas,
- detección y tratamiento de la hepatitis C,
- derivaciones a atención secundaria,
- apoyo social y promoción de la salud.
En Mashhad, cerca de la frontera afgana, estamos presentes desde 1996 y gestionamos clínicas móviles que ofrecen consultas médicas y psicológicas, y detección de enfermedades infecciosas entre grupos vulnerables. Además, en el distrito de Golshahr, ofrecemos servicios para refugiados afganos que incluyen asesoramiento, educación para la salud, apoyo social y derivaciones.
En la provincia de Kerman, MSF es la única organización médica que brinda servicios de atención médica directa a los refugiados afganos. Nuestros centros de atención primaria se enfocan en zonas desatendidas de la ciudad de Kerman, que alberga a unas 200.000 personas afganas. Desde abril de 2024, operamos la clínica Vahdat en las afueras de la ciudad y dirigimos otra clínica en colaboración con las autoridades sanitarias, ofreciendo atención para enfermedades transmisibles y no transmisibles, salud sexual y reproductiva, salud mental y apoyo psicosocial, cuidado de heridas y detección de tuberculosis, VIH y hepatitis B y C.
Líbano
Nuestros equipos en el Líbano apoyan a diversas comunidades que enfrentan barreras para acceder a la atención médica, yendo más allá de la atención primaria para incluir la distribución de artículos de primera necesidad y derivaciones a tratamiento de segundo nivel en un país que se recupera de las secuelas de la guerra.
Actualmente, gestionamos clínicas en Bourj Hammoud, a las afueras del norte de Beirut, dirigidas principalmente a trabajadores migrantes, y brindando atención médica y de salud mental. En la gobernación de Baalbek-Hermel, gestionamos dos clínicas en Arsal y Hermel brindando atención primaria de salud a comunidades necesitadas, tanto de acogida como de refugiados. Al norte del Líbano, apoyamos las clínicas del Ministerio de Salud en Trípoli, la segunda ciudad más grande del Líbano, que enfrenta graves dificultades económicas, y gestionamos clínicas móviles en Akkar, atendiendo a la población siria que carece de acceso a la atención médica. En el sur del Líbano, en las gobernaciones de Sur y Nabatiyeh, hemos gestionado clínicas móviles y apoyado centros fijos de atención primaria de salud desde que estalló el conflicto en 2024.