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31.07.2022

Dar a luz en Kano, Nigeria: incertidumbre, fuerza y apoyo mutuo entre mujeres

Te compartimos el relato de Katsura Danno, una antropóloga japonesa de nuestra organización que realizó una investigación con la ayuda de mujeres de la comunidad para ayudarlas a confiar en la atención médica y poder tener un parto seguro en nuestro hospital materno-infantil en Kano, Nigeria.

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"Kano, en Nigeria, es un estado gigante en el norte del país. En 2016, la población superaba los 15 millones de habitantes. Médicos Sin Fronteras (MSF) brinda apoyo al Mother & Child Hospital. Recientemente pasé tiempo allí como investigadora de campo y trabajé en un estudio cualitativo que espero profundice nuestra comprensión de las decisiones de salud de las mujeres que se toman aquí.

Prestar el apoyo adecuado a las madres es de vital importancia en Kano, donde la cantidad de mujeres que mueren por problemas relacionados con el embarazo o el parto es mayor que el promedio nacional, como también la cantidad de niños que mueren antes de cumplir los 5 años.

Mientras tanto, la cantidad de bebés nacidos con la ayuda de un asistente capacitado, como una partera, es mucho menor que el promedio nacional.

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La maternidad de MSF en la ciudad de Kano, Nigeria.

Una parte de la vida cotidiana

Para el estudio, estuve haciendo entrevistas individuales con las madres, con el apoyo de parteras nigerianas que actuaron como traductoras.

A partir de nuestras conversaciones, pude comprender que, para muchas mujeres, el parto es algo intrínseco a la vida de una mujer. Es demasiado natural como para ser considerado un evento especial que debiera suceder en un hospital.

Las personas que entrevisté me explicaron que no es raro que una madre tenga más de 10 hijos y que todos los partos sean en la casa. Además, muchas ayudan a sus hermanas a parir en casa más de 10 veces.

Apoyo familiar

Me contaron que, cuando una mujer entra en trabajo de parto, la familia va a su casa y la ayuda a dar a luz.

A veces, invitan a la partera de la comunidad, que tiene mucha experiencia. Otras veces, se las arreglan por su cuenta. Las mujeres que entreviste me dijeron que, cuanta más experiencia tienen, más confían en ellas mismas. Una madre le enseña a su hija cómo se hace, y ella le enseña a su hija. Escucharlas me hizo pensar cuánto deben respetar a sus madres.

No es fácil

Mientras hablaba con las mujeres, quedó clara una distinción importante: el hecho de que el parto se considere parte de la vida cotidiana no significa que piensen que es algo fácil.

“Primer bebé: vivo, segundo bebé: vivo, tercer bebé: muerto, cuarto bebé: vivo, quinto bebé: muerto…”: las fichas de las madres que dieron a luz en el Mother & Child Hospital incluyen información de sus partos anteriores.

Cuando se trabaja en atención del embarazo y el parto en esta región, no es sorprendente ver que muchas madres perdieron un bebé en el pasado.

Enfrentadas con la incertidumbre

¿Cómo hacen estas mujeres para seguir con sus vidas después de haber perdido a su bebé? Soy madre de una niña que está en casa en Japón y no tengo idea cómo sería mi vida sin ella.

Muchas de las mujeres con las que hablé pasaron por esta situación y, de alguna manera, superaron la pérdida, al menos en parte. Se sobrepusieron y tuvieron otro hijo.

Cada vez que escuchaba esta historia, pensaba lo fuerte que era esa mujer. Porque no saben lo sucederá cuando vuelvan a quedar embarazadas. No hay garantías de que vayan a tener un parto seguro y que su bebé sea sano. Mientras yo la escuchaba, las mujeres me contaron qué les causaba ansiedad, y la incertidumbre puede ser aterradora.

Sobreponerse al miedo al parto en Japón y en Kano

Bueno, reflexionemos. ¿Qué haces cuando tienes miedo de algo en el futuro cercano que no puedes evitar? ¿Cómo manejas el estrés a medida que la fecha de este evento se acerca día tras día?

Te explicaré lo que solemos hacer en Japón, el país de donde soy.

En Japón, las personas pueden identificarse como budistas, sintoístas (una religión indígena japonesa) o cristianos. Pero, en general, no tenemos tanto compromiso con la religión.

Sin embargo, cuando nos enfrentamos con la incertidumbre en el presente y en el futuro, como cuando nos enfermamos, rendimos exámenes académicos o participamos en una competencia deportiva, vamos a un templo, santuario o iglesia, respectivamente. Allí, pedimos nuestro deseo, rezamos a Dios, ofrecemos dinero, compramos un talismán o amuleto simbólico de adoración, y lo conservamos hasta que el deseo se vuelve realidad (o no).

Afortunadamente, la atención médica de calidad es accesible en Japón, lo que es útil en relación con los miedos sobre el parto. Confiamos más en la atención médica y menos en el poder de algún dios. Pero el miedo no desparece del todo hasta que una mujer tiene un parto seguro y un bebé sano, por muy buena que sea la atención médica disponible.

Volvamos a Kano City. Cuando las mujeres de esta ciudad nos explicaron a las parteras de MSF y a mí que tomaban “agua de oración” durante el embarazo y el parto, entendí perfectamente el motivo. Durante el parto, yo llevaba conmigo un talismán que había comprado en un santuario sintoísta japonés para darme ánimo.

Ellas necesitan fuerza para sobreponerse al miedo. Pueden estar lidiando con el recuerdo traumático de haber perdido un bebé en el pasado. Y, lamentablemente, tienen mucho menos acceso a atención médica de calidad.

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Bebés de origami hechos para las criaturas recién nacidas y sus madres en nuestra maternidad en la ciudad de Kano, Nigeria.

Fuerza

Ya he terminado mi trabajo en Kano.

Hallamos que, dado que las mujeres aprendieron a no confiar en la atención médica oficial, no es extraño que a menudo prescindan de ella. En cambio, se esfuerzan por dar a luz por su cuenta lo más posible, se apoyan mutuamente y rezan por la esperanza.

Desde que MSF comenzó a brindar apoyo al Mother & Child Hospital en Kano, hemos estado prestando atención médica gratuita de alta calidad, disponible las 24 horas, los 7 días de la semana. También brindamos información médica de calidad y contamos con personal respetuoso con las mujeres.

El estudio en el que estuve trabajando pretende dar forma y mejorar aún más estos servicios, para garantizar que sean adecuados para las mujeres de las diferentes comunidades a las que el hospital presta servicios.

Las mujeres de esta ciudad no son tan vulnerables como yo pensaba. Como parte de MSF, me alegra apoyarlas para que mantengan su fuerza como madre, hija, abuela, nieta y hermana".