MSF llama a respetar el derecho a la asistencia médica en Sudán del Sur

Juba, 27 Diciembre 2013 – La situación en Sudán del Sur es volátil y evoluciona de forma muy rápida, lo que limita la movilidad de los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) y dificulta la provisión de ayuda a aquellos que más la necesitan. MSF hace un llamamiento a las partes en conflicto para que […]

Juba, 27 Diciembre 2013 – La situación en Sudán del Sur es volátil y evoluciona de forma muy rápida, lo que limita la movilidad de los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) y dificulta la provisión de ayuda a aquellos que más la necesitan. MSF hace un llamamiento a las partes en conflicto para que respeten al personal médico, a las estructuras sanitarias y en general a la asistencia médica.

En Malakal, el 24 de diciembre se inició la batalla por la ciudad, situada en la región del Alto Nilo. Durante dos días, los equipos de MSF no pudieron acceder al hospital de Malakal, ni siquiera para continuar con el tratamiento de 49 pacientes enfermos de kala azar* ni para atender a los más de 70 heridos por los combates que acudieron en masa al centro sanitario. Los equipos, en medio de la batalla, consiguieron llegar ayer al hospital, sólo para encontrarse con que 30 de los pacientes de kala azar habían huido del centro, y tan sólo 17 de los heridos estaban recibiendo tratamiento pre o post-quirúrgico.

“Nos preocupa la situación de aquellos heridos de guerra que no pueden llegar hasta nosotros y también los pacientes de kala azar, porque sin tratamiento la enfermedad es letal”, explica Mike White, coordinador de MSF en Sudán del Sur. “Hacemos un llamamiento a los beligerantes para que respeten nuestra presencia aquí en Malakal, para que podamos actuar con libertad y asistir sin peligro a aquellos pacientes que necesitan atención médica con urgencia”.

En Lankien y en Yuai, en el norte de Jonglei, los equipos de MSF han tratado a heridos de bala que han tenido que caminar durante tres días desde Bor para poder acceder a un médico. Un total de 64 heridos de bala han recibido tratamiento en los dos últimos días en los hospitales de Lankien y de Yuai, de los cuales 7 han requerido traslado aéreo a Nasir para poder ser operados de urgencia.

En Bentiu, el hospital estatal fue reforzado hace dos días con un equipo quirúrgico de emergencia para poder atender a víctimas del conflicto. El equipo ha tenido que ser evacuado esta mañana por los constantes rumores de ataques a la ciudad.

En Leer, MSF evacuó ayer a sus catorce miembros internacionales del hospital, en el que MSF trabaja desde hace 25 años. Del trabajo de la organización se han beneficiado, sólo en 2013, 64.000 pacientes de malaria y 2.000 niños con desnutrición. El hospital de Leer continúa operando con los 230 miembros del equipo nacional. MSF pretende volver a completar los equipos tan pronto su seguridad sea garantizada por las partes en el conflicto.

En Juba, los equipos de MSF han ofrecido cuidados médicos a 40.000 personas que se han refugiado en dos bases de Naciones Unidas, tras el estallido de la violencia en los últimos días. En una semana, los equipos médicos han llevado a cabo 1.000 consultas, muchas de ellas preocupantemente relacionadas con diarreas causadas por la mala situación del saneamiento en los campos improvisados.

“A pesar de nuestros esfuerzos por mantener a los equipos de emergencia, el caos y los rumores de la creciente inseguridad nos ha forzado a priorizar la seguridad de nuestro personal”, explica Chris Lockyear, coordinador de operaciones en Sudán del Sur. “Esperamos poder regresar a Bentiu y a Leer cuanto antes, pero primero tenemos que garantizar la seguridad de nuestro personal”.

MSF reitera su voluntad de trabajar de forma neutral en este conflicto, con el fin de asistir a la población que lo necesite, sin tener en cuenta su raza, religión o convicciones políticas.

En las áreas relativamente más calmadas, como Maban, los equipos continúan sus operaciones habituales. Incluso antes de la eclosión del conflicto actual, el acceso a los servicios de salud era tremendamente limitado en Sudán del Sur. La crisis actual sólo puede exacerbar las ya existentes necesidades humanitarias, de enormes dimensiones, en la zona.

MSF lleva trabajando en la región que hoy constituye la república de Sudán del Sur desde 1983. MSF está presente en ocho de los diez estados de Sudán del Sur y responde a múltiples emergencias, entre las que se incluyen desplazamientos masivos de población, flujo de refugiados, situaciones de desnutrición alarmantes y brotes de enfermedades como la malaria o el kala azar. MSF además proporciona acceso a servicios médicos básicos y especializados.

*El aala azar, o leishmaniasis visceral, es una enfermedad tropical olvidada, que se transmite por la picadura de la mosca de arena y es endémica en Sudán del Sur. El kala azar puede ser mortal si no es tratado a tiempo. Bajo tratamiento, el 100% de los pacientes pueden curarse.
 

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