La crisis de los refugiados afecta a los países vecinos de la República Centroafricana

Al incesante y creciente ciclo de violencia y represalias en la República Centroafricana (RCA) se suma un número cada vez mayor de personas que huyen del país: se estima que entre 80.000 y 100.000 refugiados centroafricanos han huido a Camerún, Chad, Congo Brazzaville y la República Democrática del Congo (RDC). Además de sus proyectos de […]

Al incesante y creciente ciclo de violencia y represalias en la República Centroafricana (RCA) se suma un número cada vez mayor de personas que huyen del país: se estima que entre 80.000 y 100.000 refugiados centroafricanos han huido a Camerún, Chad, Congo Brazzaville y la República Democrática del Congo (RDC).

Además de sus proyectos de emergencia y los programas regulares en el país, MSF está ahora movilizando a otros equipos de emergencia en Camerún, Chad, RDC y está realizando evaluaciones en Congo-Brazzaville.

En el este, en Camerún, más de 22.000 refugiados han cruzado la frontera en las últimas semanas, de los que unos 9.000 llegaron durante los diez primeros días de febrero. Estas personas llegan exhaustas tras haber caminado muchos kilómetros comiendo solamente lo que encuentran en el camino.

“Las personas que vemos aquí están muy débiles, tanto física como mentalmente, y están traumatizadas”, afirma Sylvain Mathieu, coordinador médico de emergencias de MSF en Camerún. “Algunos pacientes rompen a llorar durante las consultas médicas”.

MSF acaba de comenzar a proporcionar atención sanitaria a los refugiados que cruzan la frontera en el punto de cruce de Garoua-Boulaï (Camerún). Hoy, se estima que hay 4.500 refugiados en esta zona, además de los grandes grupos de personas esparcidas por otras ubicaciones. MSF espera que aumente el cruce de refugiados en este punto de la frontera dado que el conflicto en RCA continúa. Los equipos están realizando unas 900 consultas a la semana y ven muchos casos de malaria e infecciones respiratorias entre los más pequeños.

Junto con el Ministerio de Sanidad de Camerún y otras organizaciones, MSF también está tratando casos de desnutrición severa. Los equipos pronto empezarán actividades en un campo de tránsito en Borgogné, a 45 kilómetros de Garoua-Boulaï. También están a punto de abrir otros dos campos de tránsito en la región de Adamaoua.

Al sur, en Chad, durante las últimas semanas han llegado en camión y a pie unas 35.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, totalmente exhaustos tras haber recorrido más de 200 kilómetros. MSF ha empezado a dispensar atención médica en Bitoye, una ciudad a 10 kilómetros de la frontera. Bitoye ha aumentado su tamaño en un 50% desde la llegada de estos refugiados, lo que ha hecho que los servicios estén al límite de su capacidad. En más de una semana, sólo ha habido una distribución de alimentos, no hay letrinas y el agua potable escasean. En apenas tres días, MSF vio a 19 niños con desnutrición aguda severa. Las principales enfermedades que presentan los pacientes son malaria, diarrea e infecciones respiratorias. Varios casos han tenido que ser referidos al hospital de Baibokoum, a 25 kilómetros de distancia.

“Los refugiados con recursos llegaron en camión, con pocas pertenencias personales, y los demás a pie”, declara Anthony Thouvenin, coordinador de emergencias de la organziación en la frontera entre Chad y RCA. “No tienen nada. También hay aproximadamente 50 niños que llegaron solos”.

MSF está también trabajando más al este, en Sido, donde se han concentrado 8.500 refugiados, y se espera que lleguen miles más. El 9 de febrero, MSF recibió a 150 pacientes. El equipo también ha identificado ya a 12 personas que han sido víctimas de la violencia sexual.

En el norte, en RDC, los refugiados han estado llegando a Zongo desde marzo, huyendo de la violencia en la capital de RCA, Bangui. Cifras oficiales hablan de que actualmente hay 60.000 refugiados de RCA en el país. Más o menos la mitad de ellos viven en cuatro campos de refugiados y la otra se alojan con familias que les han acogido.

“Resulta muy difícil conseguir comida aquí, pero tengo suerte de tener una familia que me ha acogido a mí y a mis tres hijos,” cuenta Paulette, de 27 años, que ha huido de RCA. “Conozco a esta familia desde hace mucho tiempo, vinieron a nuestra casa en Bangui cuando se produjeron enfrentamientos en RDC en 1996. Aquí, trabajo en los campos de cultivo y consigo algo de dinero para comprar comida. Necesitamos comida. También tenemos problemas de salud, y no tengo dinero para ir al médico con mis hijos”.

Tras apoyar al Hospital General de Referencia en Zongo con material médico en marzo, MSF ahora está prestando apoyo al departamento de pediatría. Entre el 27 de enero y mediados de febrero, MSF trató a 167 niños, la mayoría con malaria severa o desnutrición. Los equipos también están organizando clínicas móviles a orillas del río Ubangui, muy cerca de Bangui. En sus clínicas móviles en Sambolola, en siete días MSF proporcionó atención médica a 810 pacientes, un 40% de los cuales procedentes de Bangui.

En Congo-Brazzaville, se estima que han cruzado la frontera entre 10.000 y 12.000 personas, refugiándose en las comunidades y en el bosque. En la actualidad, MSF está evaluando la situación para determinar una respuesta adecuada.

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En respuesta a la violencia reciente en RCA, MSF ahora gestiona seis proyectos de emergencia en Bangui, Bouar, Bozoum, Bossangoa, Bangassou y Berberati, así como ocho proyectos regulares en Batangafo, Boguila, Carnot, Kabo, Ndéle, Paoua, Bria y Zémio, y dispone de unos 240 trabajadores internacionales y más de 2.000 nacionales en el país.

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