5 desastres naturales en 20 años: nuestra respuesta humanitaria

Los desastres naturales provocan grandes pérdidas humanas y materiales. La inmediatez de la respuesta médico-humanitaria resulta fundamental para salvar el máximo de vidas posible. Estuvimos en algunas de las catástrofes más significativas de Latinoamérica. Y lo seguimos haciendo.

Los fenómenos naturales de gran magnitud son, en su mayoría, fenómenos imprevisibles que suelen provocar terribles pérdidas humanas y materiales cuando se producen cerca de zonas habitadas.

En estos contextos, la inmediatez de la respuesta médico-humanitaria es crucial para salvar el máximo de vidas posibles.

Somos una organización humanitaria internacional que, dentro de su accionar, brinda asistencia médica de emergencia a personas víctimas de esta clase de catástrofes.

¿Cómo responder a un desastre natural?

Imagen de archivo de 2021: Carga de equipamiento médico a un helicóptero para ser trasladada a la región de Les Cayes, al sur de Haití, donde se produjo un terremoto de amplia magnitud ©Nico Dauterive/MSF.

No todos los desastres naturales (huracanes, inundaciones, terremotos y erupciones volcánicas, entre otros) generan las mismas consecuencias.

Por lo que debemos primero evaluar las necesidades de las personas afectadas para luego proporcionar ayuda mediante diferentes acciones:

  • Atención médica de urgencia.
  • Apoyo en salud mental.
  • Atención ortopédica y de rehabilitación.
  • Distribución de artículos de primera necesidad.
  • Acceso al agua potable, entre otras.

En los últimos 20 años hemos respondido a diversos desastres naturales que se desplegaron alrededor del mundo, prestando asistencia de urgencia. Destacamos 5 de ellos por su importante impacto en la región latinoamericana.

Inundaciones en Santa Fe, Argentina (2003)

Imagen de archivo de 2003: La crecida del río Salado hizo que desbordara y en menos de cinco horas, un tercio de la superficie de la ciudad de Santa Fe, Argentina, estaba bajo agua ©MSF.

Las inundaciones en la ciudad de Santa Fe del año 2003 fueron un desastre natural ocurrido entre el 29 de abril y el 3 de mayo que afectaron a toda la región y a las localidades cercanas debido a un crecimiento sin precedentes del Río Salado.

Debido a su enorme magnitud, fue una de las catástrofes más significativas del país. El daño fue tan grande que la respuesta y contención de los damnificados excedieron las capacidades locales.

Nuestra organización se hizo presente en el lugar con numerosos equipos médicos que asistieron a las víctimas de este fatal episodio, brindándoles ayuda médica y kits de emergencia, agua potable y comida. El grado de inundación era tal, que nuestro personal debió utilizar botes para movilizarse por las calles en busca de sobrevivientes y heridos.

Terremoto en Ecuador (2016)

Desastres naturales: Terremoto en Ecuador 2016.
Imagen de archivo de 2016: En Ecuador, el daño material y humano que provocó el terremoto fue devastador ©MSF.

El 16 de abril de 2016 se produjo un terremoto de magnitud 7,8 que sacudió a Ecuador y provocó graves pérdidas humanas y materiales.

Según cifras oficiales, fallecieron más de 660 personas y 28.700 se vieron obligadas a vivir en albergues después de que sus viviendas resultaran destruidas parcial o completamente. Fue uno de los peores terremotos que ha golpeado Ecuador en las últimas décadas.

Durante un mes, nuestros equipos trabajaron en las zonas más damnificadas, centrando sus esfuerzos en brindar apoyo en salud mental, realizando actividades psicosociales y distribuyendo kits de medicamentos, refugio, artículos de cocina y de higiene entre la población afectada. Además, ofrecieron capacitaciones para profesionales sanitarios, psicólogos, profesores, trabajadores sociales y líderes comunitarios.

Huracán en la Isla de Providencia, Colombia (2020)

Desastres naturales: Huracán Lota en Providencia, Colombia.
Imagen de archivo 2020: Evaluamos las necesidades de salud física y mental de las poblaciones más vulnerables tras el Huracán Iota ©MSF.

La noche del 16 de noviembre de 2020, el Huracán Iota de categoría 5 partió en dos la historia de Providencia. Esta pequeña isla de 5.000 habitantes, que hasta ese día fue uno de los principales lugares turísticos de Colombia, quedó totalmente arrasada por la fuerza destructora de una tormenta sin precedentes.

A pesar de los enormes retos logísticos, nuestro equipo llegó rápidamente a la isla y visitó los barrios y las casas de las personas más vulnerables, que no habían podido acceder a servicios de salud tras el huracán.

Se organizó una clínica móvil que brindó atención médica y en salud mental. Se atendieron casos de estrés agudo e identificaron síntomas psicológicos (falta de sueño, pérdida del apetito, temor a salir de sus hogares) que requerían seguimiento, buscando evitar el desarrollo posterior de enfermedades psiquiátricas.

Terremoto en Haití (2021)

Desastres naturales: Terremoto en Haití.
Imagen de archivo 2021: Muchos edificios resultaron dañados o destruidos por completo debido a la fuerza del terremoto ocurrido en el mes de agosto en Haití ©Pierre Fromentin/MSF

El 14 de agosto, un terremoto de magnitud 7,2 sacudió las provincias de Grande Anse, Nippes y Sud, en el sur de Haití. Más de 2.200 personas fallecieron y más de 12.000 resultaron lesionadas.

Los centros sanitarios de la región enfrentaron la escasez de suministros, medicamentos y sangre para transfusiones, como así también daños estructurales de gran tamaño.

Frente a esta caótica situación, enviamos equipos médicos para prestar asistencia a los pacientes heridos y colaborar con la entrega de botiquines de primeros auxilios, tiendas de campaña para clínicas de emergencia, medicamentos e insumos para transfusiones de sangre y material para traumatología.

Inundaciones en Brasil (2024)

Desastres naturales: Inundaciones en Brasil.
Vista aérea de las inundaciones en el estado de Rio Grande do Sul, al sur de Brasil ©MSF/Marine Henrio.

Las inundaciones ocurridas en Brasil a partir del 29 de abril tuvieron un costo humano irreparable. Según datos provisionales, más de 150 personas murieron y unas 100 siguen desaparecidas.

El estado de Rio Grande do Sul, al sur del país, se encuentra en estado de emergencia. Más de 460 municipios están bajo el agua, dejando a poblaciones enteras sin hogar, asistencia médica y alimento.

Más de 2 millones de personas se vieron afectadas por la catástrofe y más de 600 mil han sido desplazadas. En muchos lugares se construyeron refugios improvisados para recibir a personas que no saben cuándo o si podrán regresar a sus hogares.

Nuestros equipos de emergencia respondieron al desastre climático en Rio Grande do Sul con actividades médicas centradas principalmente en las poblaciones más vulnerables.

A su vez, estamos colaborando con las autoridades sanitarias indígenas locales a través de la provisión de asistencia médica, suministros de medicamentos, agua y alimentos a las comunidades indígenas. Visitamos comunidades indígenas como Guajayvi y Kurity, en los municipios de Charqueadas y Canelas.

Además, ofrecemos capacitación remota sobre primeros auxilios de salud mental a profesionales que ayudan a las víctimas de las inundaciones. El apoyo a la salud mental seguirá siendo uno de nuestros objetivos en las actividades de emergencia que llevamos adelante.

Independientemente de la causa de los mismos, nuestros equipos de continúan respondiendo a desastres naturales y a brotes de enfermedades alrededor del mundo.

En 2024, mantenemos nuestro compromiso humanitario y haremos todo lo posible por encontrar y ayudar a las personas más necesitadas estén donde estén y sin importar su etnia, religión o convicciones políticas.

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