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Zimbabue

En 2016, Médicos Sin Fronteras siguió trabajando en colaboración con el Ministerio de Salud y Atención Pediátrica de Zimbabue; estos proyectos ofrecen tratamiento para el VIH, la tuberculosis, las enfermedades no transmisibles y los problemas de salud mental.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Zimbaue.
Gastos:  
13,6 M €
Personal sobre el terreno: 
288
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La economía del país siguió degradándose y el sector público y cualquier tipo de servicios sociales siguen estando muy escasos de fondos. La sanidad por ejemplo sufre muchos problemas, como la escasez de medicamentos y otros productos médicos. En 2016, Zimbabue también sufrió inundaciones y brotes recurrentes de enfermedades transmitidas por el agua, relacionados con el mal estado de las condiciones de agua y saneamiento en algunas zonas del país (incluyendo Harare, la capital).

La prevalencia del VIH ha pasado del 30% a principios de la década de los 2000 al 15% en la actualidad, pero los servicios disponibles para quienes viven con el virus siguen siendo deficientes; hacen falta más progresos, por ejemplo, en la disponibilidad de la prueba de carga viral (que permite comprobar si el tratamiento funciona) y de antirretrovirales de segunda línea. Otro problema de salud en ciernes es el cáncer de cuello uterino, que las mujeres con VIH tienen cinco veces más probabilidades de contraer.

Harare

En 2016, Médicos Sin Fronteras (MSF) siguió ofreciendo en la capital un amplio apoyo a las víctimas de la violencia sexual, así como servicios integrales para adolescentes en el distrito de Mbare. La policlínica de Epworth proporcionó un paquete completo de atención a pacientes con VIHtuberculosis tuberculosis multirresistente, así como diagnóstico y tratamiento temprano del cáncer cervical para las mujeres con VIH.

MSF continuó con sus actividades de reparación de pozos en los barrios más vulnerables de la ciudad, donde la disponibilidad de agua potable es esencial para prevenir brotes de enfermedades como la fiebre tifoidea y el cólera.

MSF también ofreció diagnóstico y tratamiento del VIH y la tuberculosis y atención a la salud mental en la prisión de máxima seguridad de Chikurubi. También colaboró en la atención a los pacientes de la unidad psiquiátrica del Hospital Central de Harare, asumiendo tras las altas (con el fin de prevenir recaídas) la atención descentralizada y el seguimiento comunitario. En 2016, los equipos de MSF realizaron 1.579 sesiones individuales de salud mental y otras 180 en grupo. MSF también completó la renovación y ampliación del nuevo servicio de pacientes ambulatorios del Hospital Psiquiátrico de Harare, que ahora cuenta con 100 camas de hospitalización.

En el distrito de Gutu (en la provincia de Masvingo), MSF trabaja desde 2011 con un enfoque de atención comunitaria, adaptado a grandes cohortes de pacientes con VIH estable. En junio de 2016, el centro epidemiológico de MSF (Epicentre) realizó una encuesta para evaluar la cobertura de los servicios de diagnóstico y tratamiento del VIH según el objetivo 90-90-901 de la ONU; según la encuesta, el distrito está en vías de cumplirlo y ya ha llegado a tasas de 86-94-86.

Por otra parte, en el distrito de Mwenezi (también en Masvingo), MSF siguió trabajando con el Ministerio de Salud en la implementación completa de programas de detección y tratamiento temprano del VIH2para unas 18.000 personas.

En Masvingo, los programas de VIH que MSF implementa en colaboración con el Ministerio se basan en nuevos modelos de atención descentralizada, basada en las comunidades, donde se han creado grupos de pacientes que se dan apoyo mutuo, por ejemplo, en la recogida de los antirretrovirales en las clínicas. En seis clínicas, MSF también ofreció en 2016 pruebas preventivas y tratamiento temprano del cáncer cervical.

Por otra parte, en la provincia de Manicaland, MSF siguió promoviendo la creación de grupos de pacientes, así como la implantación de la carga viral específicamente en cinco distritos para quienes ya reciben tratamiento. En el distrito de Chipinge y el hospital provincial de Mutare, MSF también asumió la atención a pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión.

MSF también proporcionó tratamiento a un total de 26 pacientes con tuberculosis multirresistente a los medicamentos en Epworth, Gutu y Mwenezi.

En Beitbridge, donde el colectivo de zimbabuenses expulsados desde la vecina Sudáfrica es muy vulnerable, los equipos de MSF proporcionaron atención psicológica y médica (incluyendo pruebas de VIH y tuberculosis y reposición de medicamentos para ambas enfermedades).

Finalmente, por todo el país, MSF también impulsó el despliegue de sistemas de monitorización de la carga viral; en 2016, se realizaron 84.502 pruebas de este tipo.

 

Según el objetivo planteado por ONUSIDA, en 2020, el 90% de las personas con VIH conocerán su estado serológico, el 90% de las personas que hayan dado positivo recibirán tratamiento antirretroviral continuado y el 90% de las personas que reciben ARV habrán alcanzado la supresión viral.

2 Según las directrices de la Organización Mundial de la Salud de 2015, las personas con VIH deben comenzar el tratamiento con antirretrovirales tan pronto como sea posible tras confirmarse su diagnóstico.