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Médicos Sin Fronteras en Tanzania

Tanzania alberga a más de la mitad de los burundeses que huyeron de su país tras estallar la violencia en 2015. En 2019, esta población refugiada fue objeto de una creciente presión para que regresen a su hogar.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Tanzania.
Gastos:  
7,7 M €
Personal sobre el terreno: 
311
Médicos sin fronteras trabajó por primera vez en: 
1993
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Unos 167.000 burundeses permanecen en Tanzania a pesar de la presión cada vez mayor para que se vayan. A finales de 2019, en una reunión de la Comisión Tripartita para la Repatriación Voluntaria de los Refugiados Burundeses en Tanzania (con representantes de los Gobiernos burundés y tanzano y del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ACNUR), se reiteró el compromiso de garantizar que los retornos sean voluntarios.

Esta población permanece en el olvido y sufre una insuficiencia crónica de fondos, lo que afecta a los tres campos en los que viven en la región de Kigoma, en el noroeste de Tanzania. En 2019, Médicos Sin Fronteras continuó brindando atención médica básica y especializada en el campo más grande, Nduta; aquí, dirigimos un hospital de 150 camas y cuatro puestos de salud y organizamos actividades de promoción de la salud. Nuestros servicios, que también están disponibles para las comunidades de las aldeas de los alrededores, incluyen atención materno-infantil, apoyo nutricional y tratamiento de la tuberculosis, el VIH y enfermedades no transmisibles. También ofrecemos salud mental y atendemos a víctimas de la violencia sexual y de género. 

Leer más sobre el campo de refugiados Nyarugusu

Las necesidades de salud mental en la población refugiada siguen siendo muy preocupantes, debido a los muchos factores agravantes que se dan, como la falta de servicios básicos, el temor a la repatriación forzosa, la restricción de movimientos y la escasez de oportunidades de subsistencia. Médicos Sin Fronteras también continuó con la prevención y control de vectores para frenar la propagación de la malaria, que es endémica en el campo. 

Por otra parte, en el distrito vecino de Kibondo, renovamos el quirófano y la sala de esterilización del hospital, para asegurar que haya centros quirúrgicos adecuados para la derivación de refugiados. 

También mantuvimos la capacidad de respuesta de emergencia. Además de responder a un brote de diarrea en el campo de Nduta, colaboramos con el Ministerio de Salud para controlar uno de cólera en Dar es Salaam y para mejorar la preparación para un posible brote de Ébola.


 

Las cifras de 2019

  • 279 trabajadores en 2019
  • 6,7 millones de euros de gasto en 2019
  • 1993 año en el que MSF trabajó por primera vez en el país 
  • 319.100 consultas externas 
  • 75.500 casos de malaria tratados
  • 19.900 ingresos en Urgencias 
  • 17.100 consultas individuales de salud mental
     

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Tanzania entre enero y diciembre de 2019; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.

Para información actualizada, consultar el archivo de noticias.