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Médicos Sin Fronteras en Etiopía

En 2017, Médicos Sin Fronteras siguió supliendo las carencias en atención médica y respondiendo a emergencias como la desnutrición y los brotes epidémicos, tanto en la población local como en las crecientes comunidades de refugiados.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Etiopía.
Gastos:  
30,8 M €
Personal sobre el terreno: 
1863
Médicos sin fronteras trabajó por primera vez en: 
1984
-A A +A

Respuesta a emergencias

Médicos Sin Fronteras respondió a una importante emergencia nutricional en las zonas de Doolo y Jarar, en la Región Somalí. Más de 3.400 niños fueron hospitalizados en los centros de nutrición terapéutica y otros 14.000 recibieron alimentos terapéuticos en programas ambulatorios en toda la región; también se distribuyeron raciones de apoyo a las familias de los pacientes.

Por otra parte, la Región Somalí sufrió también uno de los peores brotes de diarrea acuosa aguda de los últimos años. Los equipos de MSF atendieron a los pacientes creando centros de tratamiento en toda la región; en total, fueron tratados 18.302 casos sospechosos.

En esta región, así como en la de Oromia, MSF lanzó varias campañas de vacunación en los campos de desplazados internos. El viejo conflicto entre las dos regiones estalló de nuevo en 2017, lo que obligó a huir a la población y agravó la ya difícil situación humanitaria derivada de años de sequía.

Los equipos de Médicos Sin Fronteras no dejan de supervisar la situación para intervenir cuando sea necesario.

Región Somalí

Médicos Sin Fronteras trabaja desde 1995 en la ciudad de Dolo, en la zona de Liben, en la frontera con Somalia. En 2017, el centro de salud de Dolo Ado siguió proporcionando atención médica básica a la comunidad local y a los refugiados que huyeron de la violencia y la inseguridad alimentaria en Somalia y se establecieron en cinco campos en la zona. MSF también trató a muchos somalíes que van y vienen cruzando la frontera en busca de atención médica. MSF se esfuerza constantemente para mejorar la atención médica en el centro de salud. En 2017 comenzó a ofrecer servicios de radiología y cirugía básica. A lo largo del año, se atendieron 31.588 consultas externas y fueron ingresados 3.671 pacientes.

Los equipos de MSF también ofrecieron atención médica en dos puestos de salud en los campos de Buramino y Hilaweyn, y evaluaron la salud de los recién llegados en el centro de recepción de refugiados.

En Fiq y Degahbur, MSF siguió colaborando con los hospitales públicos, a los que aportó personal médico especializado y medicamentos.

Médicos Sin Fronteras comenzó a trabajar en Wardher, en la región de Doolo, en 2007. Antes de la respuesta de emergencia a gran escala desplegada en la región a mediados de 2017, el proyecto prestaba apoyo a los servicios de maternidad y pediatría del hospital local y administraba un programa de tuberculosis. Otros equipos colaboraron con centros de salud en Danod y Yucub y desplegaron una media de 10 clínicas móviles simultáneas. Durante la emergencia, muchos de estos servicios se suspendieron o adaptaron en función de las necesidades y se lanzaron nuevas actividades. Se establecieron más de 50 puntos de rehidratación oral y más de 30 centros de nutrición externos. Se puso en marcha un nuevo proyecto en Geladi, que ofrece servicios de atención médica y suministro de agua. MSF trató a 235 pacientes con síntomas de ictericia aguda y a otros 235  con sarampión. Cuando la situación se estabilizó, el número de centros de nutrición externos se redujo a alrededor de una docena. El equipo intensificó las actividades en los centros restantes para proporcionar atención a todos los niños menores de 15 años. Se vacunó a cerca de 26.500 niños contra el sarampión y se realizaron más de 26.780 consultas.

Región de Gambella

En 2017, Médicos Sin Fronteras intensificó su apoyo al hospital de Gambella, el único centro médico de la región que ofrece atención especializada a una población de 800.000 personas, la mitad de ellas refugiados de Sudán del Sur. Estos equipos trabajaron en la sala de urgencias, el quirófano, la unidad de hospitalización quirúrgica y la maternidad. En 2017, MSF atendió a 29.310 pacientes en urgencias, realizó 1.468 cirugías y asistió 1.230 partos.

MSF también colaboró con las autoridades etíopes en los campos de refugiados de Kule y Tierkidi (en el distrito de Itang), que en conjunto acogen a más de 120.000 refugiados de Sudán del Sur. Los equipos trabajaron en un centro y seis puestos de salud, que ofrecían la mayoría de servicios médicos habituales excepto cirugía. En 2017, MSF atendió más de 300.000 consultas y hospitalizó a 1.995 pacientes. Además, se realizaron campañas de vacunación y desplegaron clínicas móviles en varios puntos de entrada a los campos.

Otros equipos de MSF ofrecieron atención médica a los refugiados de Sudán del Sur y las comunidades locales en los alrededores de Pugnido. El personal apoyó el servicio de urgencias del hospital, la uci, el servicio de hospitalización y la maternidad: atendió 46.484 consultas externas y 188 partos e ingresó a 2.350 pacientes.

La malaria fue uno de los mayores problemas observados en los campos a lo largo de 2017; fueron atendidos más de 72.000 enfermos.

Región de Amhara

Desde 2002, el proyecto de Médicos Sin Fronteras en Abdurafi lleva a cabo investigaciones sobre el kala azar (leishmaniasis visceral) junto con el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, la Universidad de Gondar y el Instituto de Salud Pública de Etiopía. El proyecto busca desarrollar mejores métodos de tratamiento para casos complicados. Este proyecto también intenta encontrar un antídoto más eficaz para el envenenamiento por mordedura de serpiente. En 2017, fueron tratadas por esta causa 322 personas y 299 por kala azar.

Región de Tigray

En Tigray, Médicos Sin Fronteras ofreció atención psiquiátrica a pacientes ambulatorios y hospitalizados en los campos de refugiados eritreos de Shimelba y Hitsats. En Hitsats, a lo largo de 2017 se llevaron a cabo más de 3.600 consultas psiquiátricas externas y fueron ingresados 1.583 pacientes. Además, durante un brote de malaria, fueron tratados más de 2.600 enfermos mediante clínicas móviles.

Las cifras de 2017:

  • 455.500 consultas externas

  • 81.400 pacientes con malaria

  • 17.300 pacientes hospitalizados

  • 16.600 niños atendidos en centros de nutrición

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Etiopía entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.

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