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Médicos Sin Fronteras en Etiopía

Al menos 1,4 millones de personas fueron desplazadas en Etiopía en 2018, debido a estallidos simultáneos de violencia étnica en varias partes del país.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Etiopía.
Gastos:  
31,2 M €
Personal sobre el terreno: 
1760
Médicos sin fronteras trabajó por primera vez en: 
1984
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Además de la creciente cantidad de personas desplazadas internamente, Etiopía es el segundo país de África que más refugiados alberga: más de 900.000 personas a finales de 2018, principalmente de Sudán del Sur, Somalia y Eritrea.

Médicos Sin Fronteras continúa llenando los vacíos en la atención médica y respondiendo a las emergencias que afectan a las comunidades locales y a las poblaciones desplazadas y refugiadas.

Respuestas a emergencias

En julio, iniciamos una de nuestras intervenciones de emergencia más importantes de 2018 en todo el mundo. Se desarrolló en el área de Gedeo, en la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur (SNNPR), y en Guji, en la región de Oromía, zonas donde el agravamiento de la violencia étnica causó cientos de miles de desplazados y les privó además de servicios básicos. Cuando llegaron nuestros equipos, la gente malvivía hacinada en asentamientos improvisados dentro de edificios abandonados. Encontramos a muchas personas con diarrea, parásitos intestinales e infecciones de las vías respiratorias.

Para atender a esta población, brindamos apoyo en varios hospitales y centros y puestos de salud, así como mediante clínicas móviles. A finales de año, la crisis se alivió y pudimos traspasar nuestras actividades a las autoridades locales.

Entre julio y diciembre, realizamos casi 91.000 consultas ambulatorias, atendimos a unos 3.000 niños con desnutrición aguda severa y vacunamos contra el sarampión a 103.800 menores de 15 años, en una campaña organizada en colaboración con la Oficina Regional de Salud en Gedeo. Nuestros equipos también brindaron servicios de salud mental y atención a víctimas de violencia sexual, y distribuyeron artículos de primera necesidad y 69 millones de litros de agua potable.

En octubre, iniciamos otra intervención de emergencia para atender a las comunidades desplazadas por la violencia en Welega Oriental, en el límite entre las regiones de Benishangul-Gumuz y Oromía. Nuestros equipos se centraron en la atención médica de emergencia, el agua y el saneamiento, y al final del año extendieron estas operaciones a la vecina Welega Occidental.

Región de Gambela

En 2018, ampliamos nuestras actividades en el hospital de Gambela, el único de la región que ofrece atención médica especializada; este centro cubre a una población de 800.000 personas, la mitad de las cuales son refugiados de Sudán del Sur. Nuestros equipos trabajaron en las urgencias, el quirófano y la unidad de hospitalización quirúrgica. También asistieron 2.820 partos y dieron un especial apoyo a los servicios de neonatología y maternidad, con el fin de reducir las altas tasas de mortalidad materna e infantil.

Además, colaboramos con las autoridades etíopes en los campos de refugiados de Kule, Nguenyyiel y Tierkidi, que acogen a un total de 200.000 refugiados sursudaneses,[1] así como en el centro de recepción de Pamdong. Los equipos de MSF trabajaron en un centro de salud, una maternidad que abre las 24 horas del día y seis puestos de salud, donde nos hicimos cargo de la mayoría de los servicios médicos (incluyendo la atención a víctimas de violencia sexual y las derivaciones de pacientes quirúrgicos al hospital de Gambela).

Región de Tigray

La firma del acuerdo de paz entre Etiopía y Eritrea en julio y la apertura de la frontera el 11 de septiembre llevaron a muchos eritreos a pedir asilo, principalmente mujeres y niños. Les brindamos servicios ambulatorios y con ingreso de salud mental y psiquiatría en dos campos de refugiados eritreos; estos servicios también se ofrecen a las comunidades locales cercanas. Muchos de nuestros pacientes eritreos dijeron haber sufrido experiencias traumáticas en sus hogares, en su viaje hacia Etiopía y en los mismos campos.

Región de Amhara

En la localidad de Abdurafi y sus alrededores, nos centramos en la prevención, diagnóstico y tratamiento del kala azar (leishmaniasis visceral) y los envenenamientos por mordedura de serpiente, dos enfermedades tropicales desatendidas. En 2018, los equipos en nuestra clínica trataron a 647 pacientes por mordeduras de serpiente y a 369 que tenían kala azar. Desde 2002, hemos estado investigando sobre el kala azar en Abdurafi, en colaboración con el Instituto de Medicina Tropical de Amberes, la Universidad de Gondar y el Instituto de Salud Pública de Etiopía; el objetivo es desarrollar mejores tratamientos para casos complicados y mejores métodos de prevención. El equipo también intenta encontrar antídotos más eficaces para las mordeduras de serpiente.

Región Somalí

Trabajamos desde 1995 en la ciudad de Dolo Ado, en la zona de Liben, fronteriza con Somalia. El centro de salud local ofrece atención médica básica a la comunidad local y a las personas que huyeron de la violencia y de la inseguridad alimentaria en Somalia y se establecieron en cinco campos de la zona. También atendemos a muchos somalíes que cruzan la frontera cada vez que necesitan atención médica. Al final del año, traspasamos todas nuestras actividades a las autoridades sanitarias, excepto la maternidad y el servicio de obstetricia.

A finales de año, también traspasamos a la Oficina Regional de Salud nuestras actividades médicas en el hospital de Wardher y en los centros de salud de Danod y Lahel-Yucub. Desde 2007, hemos dado apoyo a los servicios ambulatorios y de hospitalización, a las actividades de agua y saneamiento y a las derivaciones de emergencia. Asimismo, gestionamos las salas de aislamiento durante los brotes epidémicos, asistimos partos y brindamos atención prenatal, tratamiento de la tuberculosis y atención terapéutica a niños con desnutrición aguda severa.

También enviamos clínicas móviles a más de 10 localidades en la zona de Doolo, para dar atención primaria a niños menores de 15 años y a mujeres embarazadas y lactantes. Nuestro plan es ampliar estas actividades para atender a personas de todas las edades y para ampliar nuestra zona de actuación y llegar al máximo de comunidades posible, incluyendo a los ganaderos nómadas, y organizar actividades de vigilancia de brotes de enfermedades emergentes y de promoción de la salud e implicar a las poblaciones.c

Migrantes deportados

En noviembre de 2017, Arabia Saudí empezó a expulsar a migrantes sin papeles que vivían en su territorio. Según los datos de la Organización Internacional para las Migraciones, todos los meses, son deportados unos 10.000 etíopes de media, en aviones alquilados que llegan todas las semanas a Adís Abeba. En marzo, iniciamos un programa de atención médica y salud mental en el aeropuerto de la capital etíope y en un centro de acogida de la ciudad. A pesar del trauma que habían vivido la mayoría de los pacientes, muchos de ellos intentaron hacer la peligrosa travesía de vuelta cruzando el Mar Rojo en pateras.

 

[1] Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Las cifras de 2018:

 

  • 500.800 consultas externas
  • 47.100 personas con malaria tratadas
  • 19.100 personas hospitalizadas
  • 11.600 consultas individuales de salud mental
  • 3.010 niños con desnutrición atendidos en programas ambulatorios

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Etiopía entre enero y diciembre de 2018; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.

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