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Médicos Sin Fronteras en Eswatini (ex Suazilandia)

En 2017, Médicos Sin Fronteras siguió trabajando para reducir la transmisión del VIH y mejorar el acceso a la atención descentralizada para las personas con VIH, tuberculosis y tuberculosis resistente a los medicamentos (TB-DR).

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Suazilandia.
Gastos:  
9 M €
Personal sobre el terreno: 
352
Médicos sin fronteras trabajó por primera vez en: 
2007
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Eswatini tiene una de las tasas de VIH más altas del mundo, ya que la enfermedad afecta aproximadamente a uno de cada tres adultos. La epidemia de VIH muestra signos de estabilización y en los últimos años se ha reducido el número de muertes relacionadas con el virus. Según una encuesta de incidencia del VIH realizada en 2017, la tasa de nuevas infecciones se ha reducido a casi la mitad en cinco años.

En la región de Shiselweni, Médicos Sin Fronteras continuó con su estrategia de diagnóstico y tratamiento del VIH y ofreció tratamiento inmediato independientemente de los criterios clínicos. Además, MSF introdujo enfoques innovadores, como la profilaxis previa a la exposición (PEP) para pacientes con mayor riesgo de infección y la prueba oral autoadministrada para poblaciones de difícil acceso. Un total de 129 pacientes iniciaron la PEP y 2.140 personas se hicieron la prueba autoadministrada desde mayo.

Médicos Sin Fronteras se centró cada vez más en la atención especializada y el apoyo a pacientes con VIH. Esto incluyó el suministro de antirretrovirales de segunda y tercera línea, la búsqueda de mujeres con cáncer de cuello uterino y la búsqueda rutinaria del antígeno criptocócico, indicador de la meningitis. En 2017, 2.637 mujeres se hicieron las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino y el 17% de ellas dieron positivo; de estas, el 60% recibieron tratamiento. MSF también ofreció atención comunitaria, entre otras medidas con clubes de tratamiento para adultos y para niños.

Eswatini tiene una de las tasas más altas de notificación de casos de TB de todo el mundo. Debido a la estrecha conexión entre las epidemias de VIH y TB, el 70% de las personas que contraen TB también son VIH positivas.

En la región de Manzini, Médicos Sin Fronteras continuó su investigación sobre un tratamiento más corto para la tuberculosis multirresistente a los medicamentos (TB-MDR). Un total de 149 pacientes se inscribieron en el estudio, de los que 132 finalizaron su tratamiento, con una tasa de curación del 72%. El estudio concluirá en 2018, cuando finalice el periodo de seguimiento de un año. Desde 2017 se ha incluido el tratamiento más corto para la TB-DR en el protocolo nacional y MSF brindó asistencia técnica para su implementación.

Médicos Sin Fronteras siguió ofreciendo asistencia técnica al laboratorio nacional de TB en Mbabane y contribuyó a la mejora de su bioseguridad.

El programa nacional de TB logró progresos significativos en términos de suministro y uso de nuevos medicamentos contra la TB, diagnóstico y descentralización del tratamiento y la atención. También comenzó a hacerse cargo del suministro de paquetes de apoyo que ayudan a mejorar la adherencia al tratamiento a los pacientes con TB-DR; estos paquetes incluyen orientación nutricional y cobertura de los costes de transporte.

Debido a la disminución de la incidencia del VIH y la tuberculosis, la menor morbilidad y mortalidad resultante y el aumento de las capacidades del Ministerio de Salud para controlar estas enfermedades, MSF decidió transferir gradualmente sus proyectos en Manzini. En marzo, MSF traspasó la mayoría de sus servicios en la clínica integral de salud de Matsapha a la organización AIDS Healthcare Foundation, a la vez que mantuvo su apoyo al programa de TB-DR y al laboratorio. En diciembre se traspasaron al Ministerio de Salud las actividades de TB-DR en el hospital de Mankayane y en la clínica de Luyengo.

En Manzini, en 2014, MSF empezó a implementar un régimen de tratamiento de la TB-DR más corto (entre 9 y 12 meses en lugar de dos años), y la tasa de curación alcanzada en este periodo fue del 75%. Este régimen ha sido recomendado por la Organización Mundial de la Salud y adoptado por el Ministerio de Salud como el nuevo estándar nacional para la TB-MDR.

Finalmente, MSF continuó ofreciendo atención integral al VIH y la TB en Matsapha. Este equipo también probó un nuevo modelo de atención para las enfermedades no transmisibles (incluyendo a las personas que, además, padecen VIH y tuberculosis). En 2016, este programa atendió a 731 pacientes, que en su mayoría eran hipertensos o diabéticos.

Testimonio de una paciente

Maggi Myeni, de 50 años, tiene VIH y recibe tratamiento en Tibane (Shiselweni)

"Recojo mis medicamentos en la clínica. Tardo unas cinco horas entre ida y vuelta y me gasto 60 lilangenis [unos 4 euros]. En mayo de 2016, un grupo de vecinos con VIH formamos un grupo comunitario de tratamiento y cada mes uno de nosotros va a la clínica a recoger la medicación para todos.

Estar en el grupo es muy práctico. Así puedo ahorrar el poco dinero que tengo. Hoy me tocaba a mí venir a la clínica a por la medicación y de paso decidí hacerme la prueba para ver si tengo cáncer. El enfermero me ha dicho que tengo manchas blanquecinas en el cérvix y que eso significa que está irritado y que hay muchas posibilidades de que desarrolle un cáncer; me ha tratado la irritación y me ha dicho que vuelva si sangro. Me alivia haber hecho la prueba y que me hayan tratado a tiempo."

 

Las cifras de 2017:

  • 10.900 pacientes con VIH en tratamiento ARV de primera línea
  • 1.000 pacientes con Tuberculosis iniciaron tratamiento, incluyendo 280 con MDR-TB
  • 680 pacientes con VIH en tratamiento ARV de segunda o tercera línea

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Eswatini (ex Suazilandia) entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.