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Médicos Sin Fronteras en Burundi

En 2017, Médicos Sin Fronteras (MSF) continuó su trabajo de atención a las víctimas de traumatismos en la capital, Bujumbura, e intervino para responder a una epidemia de malaria en la provincia de Gitega.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Burundi.
Gastos:  
7,5 M €
Personal sobre el terreno: 
350
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La violencia ha disminuido desde los disturbios de 2015, pero no ha desaparecido por completo ni en Bujumbura ni en otras partes del país y además se ve agravada por la pobreza. En la capital, desde 2015 Médicos Sin Fronteras colabora con la clínica privada de Arche, situada en el distrito de Kigobe y que cuenta con 75 camas. En 2017 siguió atendiendo gratuitamente allí a pacientes traumáticos y quemados, un 8% de los cuales eran víctimas de la violencia. Los equipos de MSF realizaron 18.824 consultas ambulatorias, ingresaron a 2.676 personas y practicaron más de 4.000 cirugías. También realizaron más de 1.000 consultas individuales de salud mental.

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En septiembre, MSF también intervino para responder a un pico de malaria en la provincia de Gitega que estaba ejerciendo una presión considerable sobre los servicios de salud locales. MSF dio apoyo a 14 centros de salud y al hospital del distrito de Ntita: atendió a un total de 36.847 pacientes, entre casos de malaria simple y casos complicados. El equipo también ayudó a mejorar el banco de sangre y lanzó actividades de promoción de la salud para reforzar las medidas de control y prevención de infecciones.

Las cifras de 2017:

  • 36.800pacientes con malaria
  • 4.100 cirugías

Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en Burundi entre enero y diciembre de 2017; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo.