Back to top

Armenia

En 2016, Médicos Sin Fronteras se centró en la administración de nuevos regímenes de tratamiento para los pacientes con tuberculosis multirresistente a los medicamentos (TB-MDR); la tasa de esta enfermedad en Armenia es una de las más elevadas del mundo.

Mapa de los proyectos de Médicos Sin Fronteras en Armenia.
Gastos:  
1,8 M €
Personal sobre el terreno: 
43
-A A +A

La tuberculosis es un importante problema de salud pública en Armenia. Se estima que se dan 41 nuevos casos por cada 100.000 personas al año, y que el 11% de los nuevos casos y el 47% de los ya tratados son variedades resistentes de la enfermedad. Más concretamente, un 10% de los casos de TB-MDR corresponden de hecho a la forma extremadamente resistente (TB-XDR).

El principal reto en el tratamiento de los pacientes con TB-MDR es la duración y la toxicidad del régimen: implica tomar hasta 20 comprimidos diarios durante dos años y meses de dolorosas inyecciones, también diarias, que implican que a algunos pacientes hay que implantarles un catéter para facilitar el proceso. El tratamiento tiene además graves efectos secundarios, como pérdida de audición, depresión, tendencias suicidas y psicosis. Y sumado a todo ello, el tratamiento solo cura a la mitad de los pacientes con TB-MDR y a uno de cada cuatro con TB-XDR.

Armenia fue uno de los primeros países en el mundo en autorizar el uso de los dos nuevos medicamentos contra la tuberculosis (la bedaquilina y la delamanida), menos tóxicos y más efectivos. En 2016, MSF siguió centrada en administrar estos nuevos fármacos para tratar la TB resistente y traspasó los programas con el tratamiento tradicional a las autoridades armenias.

A lo largo de 2016, un total de 73 pacientes iniciaron el tratamiento para la tuberculosis, entre ellos 66 pacientes con TB-MDR que comenzaron regímenes con los nuevos fármacos.