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11.06.2015

Yemen: Médicos Sin Fronteras atiende a más de 100 heridos en un solo día tras el bombardeo de áreas residenciales en Adén

La población civil de Adén sufre las consecuencias directas e indirectas de los enfrentamientos

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Médicos Sin Fronteras (MSF) atendió ayer en Adén a más de cien heridos, mujeres y niños incluidos, tras el intenso bombardeo que se produjo en la zona residencial de Al-Basateen. Desde el 19 de marzo MSF ha tratado más de 2.500 heridos en Yemen, de los cuales más de 1.800 han sido atendidos en Adén. La situación en la ciudad meridional se deteriora cada vez más, los pacientes no pueden llegar a los hospitales y los equipos de MSF están viendo bloqueados sus movimientos en la ciudad, lo que dificulta el facilitar servicios médicos a los heridos.

En las últimas 36 horas hemos recibido más de 130 heridos, la mayoría de ellos de la zona residencial de Al-Basateen, que fue fuertemente castigada por las bombas. Un grupo de personas que acudía a un funeral también resultó alcanzado por los bombardeos”, explica Thierry Goffeau, el coordinador del proyecto de MSF en Adén. “Los hospitales en Adén están abarrotados, en algunos se han puesto colchones en las entrada para tratar de acomodar a todos los pacientes. Los combates diarios y los bombardeos aéreos todavía son de gran intensidad. Mucha gente no puede acceder a servicios médicos y nosotros tampoco podemos llegar hasta ellos. Los pacientes que ya están en los hospitales tienen mucho miedo de abandonarlos”.

MSF trabaja en una unidad quirúrgica de emergencia en el Hospital Al-Sadaqa en el distrito de Sheikh Othman en Adén. La organización colabora asimismo con el centro de salud Crater y lleva a cabo clínicas móviles para aquellos pacientes que no pueden llegar al hospital por sus propios medios. Estas clínicas móviles son las que ven más limitada su capacidad de circular por la ciudad.

Nuestros equipos han sufrido bloqueos en muchas ocasiones, tanto para circular por las calles como para acudir a recibir suministros médicos desde el puerto”, dice Goffeau. “Necesitamos acceso libre para poder efectuar nuestro trabajo y ayudar a aquellos que más lo necesitan”.

 

Una ciudad bajo embargo

La población civil en Adén no sólo está sufriendo a causa de las consecuencias directas de la guerra, sino también por la situación de asedio que supone el encontrarse rodeados por las líneas del frente.

 

Hay escasez de comida, gas, gasolina y medicamentos”, alerta Hassan Boucenine, coordinador general de MSF en Yemen. “El sistema de salud se está desmoronando. Los pacientes con enfermedades crónicas no pueden obtener medicamentos, hay cuerpos abandonados en las calles y la ciudad es un vertedero al aire libre, con basura cubriendo las calles”.

 

Es muy importante que el bloqueo para la entrada de alimentos y ayuda médica se termine y que se establezcan vías por aire, mar y tierra para que la gente pueda acceder sin obstáculos a los materiales básicos para su supervivencia”, exclama Boucenine.

 

Estructuras médicas bajo el fuego

 

Esta misma mañana diversos proyectiles han estallado en Adén, muy cerca del hospital en el que trabaja MSF. Ayer una bomba explotó a tan sólo treinta metros del personal de MSF que estaba en la ciudad. El patio del hospital de MSF ha recibido impactos de bala y metralla. En Taiz, el impacto de tres proyectiles que cayeron muy cerca de un hospital con el que MSF colabora destruyó diversas áreas del mismo.

 

El sufrimiento de los civiles en Yemen

 

Los bombardeos aéreos están afectando a la población civil en diferentes lugares del país donde zonas residenciales altamente pobladas reciben el castigo de la aviación. Algunas de estas áreas son Saná, Hodeidah, Hodeidah, Taiz, Saada, Amran y Ad-Dhale.

Como resultado de los enfrentamientos, en Taiz, 57 heridos fueron tratados ayer en el hospital apoyado por MSF, incluido un niño de seis años que recibió un fuerte impacto en la cabeza por las esquirlas de una bomba que impactó cerca de su casa. Los equipos de MSF en Saada han tratado a 137 heridos que han llegado en tres diferentes oleadas a lo largo de la última semana. Entre ellas había muchos civiles. 17 personas más llegaron al hospital ya muertas.

Es inaceptable que las bombas, se lancen desde el bando que se lancen, se dirijan a áreas donde hay gran concentración de civiles”, denuncia Boucenine. “Hacemos un llamamiento para que los combatientes respeten a la población civil y la neutralidad de las estructuras médicas y de su personal, y que se permita a la población un acceso libre a la asistencia médica. Esperamos que este sea un punto importante en los futuros diálogos de paz”.

MSF trabaja en Yemen en las provincias de Adén, Saná, Al-Dhale, Amran, Saada, Taiz y Hajjais. 

 

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