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14.11.2018

Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA/VIH, la tuberculosis y la malaria

Hoy 14 de noviembre, en el marco de la reunión de la Junta Directiva del Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA/VIH, la tuberculosis y la malaria​ (FMSIDA) en Ginebra, le pedimos a la Junta que reconsidere la decisión de dejar de enviar donaciones a determinados países, ya que se debe evitar el desabastecimiento y los problemas de calidad de los medicamentos disponibles.

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Las personas que reciben tratamientos para la tuberculosis (TB) y el VIH en los países que se encuentran en el proceso de dejar de recibir apoyo de los donantes del Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA/VIH, la tuberculosis y la malaria (que en su mayoría son donaciones de gobiernos y algunas fundaciones privadas), se han enfrentado a peligrosas interrupciones de sus tratamientos y han sido tratadas con medicamentos de calidad no probada. Estos países también se enfrentan al reto de pagar precios mucho más elevados de lo que deberían estar pagando por los medicamentos.

Además, el FMSIDA comenzó a pedirles a los países de ingresos más bajos que comiencen a pagar productos médicos clave, en muchos casos sin evaluar rigurosamente los desafíos que esto implica ni la capacidad financiera que se necesita para poder costearlos. En su mayoría no hay una planificación adecuada para salvaguardar el acceso de las personas a los tratamientos.

"El ritmo actual en que los países están dejando de recibir ayuda del Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA/VIH, la tuberculosis y la malaria (FMSIDA), acelerado por la falta de financiamiento por parte de los gobiernos y fundaciones donantes, está creando una bomba de tiempo en la que los tratamientos de las personas con VIH y TB se ven comprometidos por la calidad desconocida de los medicamentos y la misma falta de medicamentos", explicó el doctor Els Torreele, Director Ejecutivo Campaña de Acceso a Medicamentos de MSF.

"Permitir que los países caigan por un precipicio sin evaluar los riesgos para las personas que necesitan tratamiento, podría revertir el progreso que se ha logrado en casi dos décadas de lucha contra dos de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo". 

En los últimos 16 años, la compras centralizadas de productos para el tratamiento del VIH y la TB realizadas por el FMSIDA, han ayudado a asegurar precios asequibles a través de pedidos de grandes volúmenes y de la atracción de múltiples proveedores que compiten entre ellos. El Fondo Mundial para la Lucha contra el SIDA/VIH, la tuberculosis y la malaria también ha sido fundamental para garantizar el acceso de las personas a un tratamiento de calidad, al exigir que todos los medicamentos adquiridos con su financiamiento cuenten con la aprobación de calidad del Programa de Pre-calificación de Medicamentos de la OMS o de alguna rigurosa autoridad reguladora de medicamentos.

El Servicio Farmacéutico Mundial (GDF por sus siglas en inglés), que ayuda a los países a adquirir medicamentos para la tuberculosis, ha documentado una serie de problemas relacionados con las políticas del FMSIDA. En los últimos dieciocho meses, 15 países de Asia, África, Europa del Este y Asia Central han experimentado desabastecimiento de medicamentos contra la tuberculosis.

Además, 29 países en estas regiones y también en América Latina, han comprado medicamentos de calidad desconocida contra la tuberculosis, y 21 países han comprado medicamentos y pruebas para la TB a precios que superan por mucho los precios globales más bajos que deberían estar pagando.

Desde Médicos Sin Fronteras (MSF) hemos sido testigo de problemas similares en los países donde trabajamos, incluyendo el desabastecimiento de medicamentos contra la tuberculosis en Armenia, debido a que las empresas farmacéuticas no registran sus productos en el país; el desabastecimiento de medicamentos pediátricos para el VIH en India debido a la falta de proveedores con calidad garantizada; y un suministro inestable de medicamentos para el VIH en Guinea, debido a las expectativas de cofinanciación del Fondo Mundial, que exceden las capacidades de los sistemas nacionales.

"Nos preocupa que en el futuro haya mas desabastecimiento de medicamentos que puedan conducir a interrupciones o fracasos en los tratamientos de las personas", dijo el doctor Greg Elder, Coordinador Médico de la Campaña de Acceso a Medicamentos de MSF. "Estamos pidiendo al Fondo Mundial que mire antes de saltar, y que encuentre soluciones mediante el trabajo con los países y con otros actores, porque las vidas de las personas están en peligro. La cantidad de rupturas de inventarios de medicamentos es una señal alarmante de que la graduación de los países del apoyo del Fondo Mundial se está haciendo de manera apresurada". 

Con el fin de evitar el desabastecimiento de medicamentos y los problemas de calidad de los mismos, solicitamos a la Junta y al Secretariado del Fondo Mundial que realicen con urgencia evaluaciones de riesgo y de preparación, para los países de los que se espera aumenten su cofinanciación de productos médicos, así como de los países que actualmente están en proceso de graduación. A los países en graduación y cofinanciación también se les debe ofrecer flexibilidad para continuar accediendo a los medicamentos a través del GDF o mediante mecanismos de adquisición conjunta, para obtener medicamentos de calidad a precios asequibles.

Los países en transición que poseen una creciente capacidad económica también tienen un papel fundamental en la prevención del desabastecimiento y los problemas de calidad, mediante la adaptación de las leyes para permitir el acceso a los mercados globales y el refuerzo de las normas nacionales para garantizar estándares de calidad.

"En última instancia, son los donantes del Fondo Mundial quienes necesitan proporcionar una financiación adecuada para que sus esfuerzos para combatir el VIH y la TB no se vean cercenados, y esto incluye el que sigan permitiendo el uso de medicamentos y pruebas asequibles y de calidad para mantener a las personas vivas y sanas", comentó Torreele. “Cientos de miles de personas ya se han visto afectadas por la escasez y los problemas de calidad de los medicamentos para la TB. Ahora, los programas de VIH en muchos países enfrentan riesgos similares. A menos que múltiples actores tomen medidas para abordar estos riesgos, la situación escalará y millones de personas se verán afectadas".