Back to top
18.08.2015

Sudán del Sur: Médicos Sin Fronteras (MSF) alerta la proximidad de una segunda temporada de malaria excepcionalmente grave

-A A +A

Los grandes picos de malaria que se están produciendo en Sudán del Sur aumentan la posibilidad de una segunda temporada consecutiva de malaria con cifras muy altas de casos y muertes. Esta situación podría prevenirse si se actúa urgentemente para reforzar el acceso al tratamiento en las zonas de más alto riesgo, según Médicos Sin Fronteras (MSF).

MSF trató a más de 170.000 personas con malaria en Sudán del Sur el año pasado, triplicando el número de pacientes que acudieron a las instalaciones de la organización en busca de tratamiento en 2013.

En noviembre del año pasado, MSF ya advirtió de que se debía mejorar el acceso al tratamiento en las zonas más afectadas por la malaria. Muchos pacientes llegaban en estado grave y con riesgo de muerte después de haber emprendido largos trayectos para recibir atención sanitaria ante la falta de tratamientos contra la malaria en los centros de salud locales. En 2014, la malaria supuso el 72% de todas las muertes causadas por enfermedades en todo Sudán del Sur, según la ONU.

Este año, los equipos de MSF están observando indicios inquietantes de que algunas zonas del país podrían estar a punto de sufrir una segunda temporada de malaria particularmente grave. En una muestra realizada en tres proyectos de la organización ubicados en la región occidental del país donde la malaria es endémica, los equipos observaron que durante los tres primeros meses de la estación de malaria había una alta cifra de pacientes,  equivalente al mismo período del año anterior. En Sudán del Sur, la estación palúdica coincide habitualmente con la estación lluviosa, que suele producirse entre los meses de mayo y diciembre. Este año las lluvias han tardado en llegar, por lo que hay preocupación ante la posibilidad de que se aceleren los casos de malaria si repunta la estación lluviosa.

Los equipos de MSF subrayan la necesidad de estar preparados ante la posibilidad de una nueva temporada de malaria grave en Sudán del Sur. En su proyecto situado en el hospital de Aweil, al norte de Bahr Al-Ghazal, el número de pacientes hospitalizados con riesgo de muerte por malaria complicada ya ha superado los 700 desde el mes de mayo, lo que se aproxima a las cifras excesivamente altas de admisiones durante el año pasado. Y aún más preocupante: la tasa de hospitalizaciones en Aweil es cada vez mayor. Durante el mes de julio de este año, en el proyecto de MSF se hospitalizó a 520 pacientes, lo que comparado con los 387 del mismo mes el año pasado, supone un incremento del 34%. En respuesta a esta situación, MSF ha reforzado su equipo médico y está instalando 40 nuevas camas de hospital, que complementan su capacidad actual de más de 160 camas, con vistas a recibir aún más pacientes en los próximos meses.

En Agok, situada en el área administrativa de Abyei, MSF ha atendido a más del doble del número de pacientes con malaria en comparación con este mismo período durante la estación palúdica del año anterior; un total de 2.363 casos, de los cuales 293 han necesitado hospitalización. Este año, MSF acaba de formar a una red de trabajadores de salud comunitaria que trabajan directamente en la comunidad  en el diagnóstico y tratamiento temprano de casos sencillos de malaria, lo que contribuye a reducir el riesgo de que los pacientes desarrollen la forma grave de malaria.

En Gogrial, en el Estado de Warrap, MSF también es testigo de un segundo año de tasas alarmantes de malaria. Los equipos de MSF en Gogrial han atendido, hasta el momento actual de la temporada, a 9.208 pacientes, delos cuales 238 han sido hospitalizados. El número de casos también se está acelerando en Gogrial, llegando en el mes de julio de 2015 a un 30% más que el mismo mes del año anterior. Ante ello, MSF está poniendo en marcha un servicio de tratamiento contra la malaria en el centro de salud de la organización en Gogrial, así como dando apoyo a otros centros de salud en los alrededores a fin de aumentar la capacidad de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad a nivel local. MSF se plantea además otras opciones para reducir el número de nuevos casos en Gogrial, incluida una posible distribución masiva de mosquiteras y rociado de insecticida en instalaciones sanitarias y en otros espacios públicos.

No se sabe con certeza la causa de estos picos de casos de malaria ni si se mantendrá una tendencia semejante a de la devastadora temporada del año pasado. Los factores que causan las admisiones de casos de malaria en los proyectos de MSF son complejos, y entre estos se incluyen el momento de la temporada de lluvias, la accesibilidad a lo servicios de salud, la disponibilidad de diagnósticos y tratamientos contra la malaria en los centros rurales, y la distribución de las medidas de prevención, como las mosquiteras.

El hecho de que en algunas zonas de Sudán del Sur estén a punto de enfrentarse otra estación de malaria excepcionalmente grave es motivo de gran preocupación. La malaria mata a más personas en Sudán del Sur que cualquier otra enfermedad. Por ello, es fundamental que se garantice el suministro de medicamentos esenciales, el acceso a los tratamientos y a las medidas de prevención en los meses venideros para que la población, en su mayoría niños, no muera innecesariamente de una enfermedad que se puede tratar y prevenir.

La malaria también está aumentando en el emplazamiento para la Protección de Civiles de la ONU (PoC por sus siglas en inglés), en Bentiu, donde la población en busca de refugio a causa del conflicto y la violencia se ha duplicado hasta llegar a más de 120.000 personas en los últimos meses. En el PoC de Bentiu, MSF atendió a más de 6.000 pacientes de malaria a lo largo de este 2015, de los cuales 690 han sido hospitalizados. Tan solo en las últimas tres semanas se ha atendido a 2.600 pacientes de malaria. El desplazamiento actual a gran escala que se está produciendo en las zonas afectadas por el conflicto en Sudán del Sur puede haber causado la tendencia que se observa, ya que la población está en movimiento, camina durante la noche o duerme en el exterior, aumentándose de ese modo la exposición a las picaduras y el riesgo de infección. 

Si bien las necesidades médicas en las zonas del país más afectadas por el conflicto armado sobrepasan el estado crítico, no se puede desatender la atención de la salud primaria en el resto del país. De lo contrario, una segunda y devastadora temporada de malaria podría causa una cantidad innumerable de muertes evitables. Es fundamental que se garantice el suministro de medicamentos esenciales, el acceso a los tratamientos y a las medidas de prevención en los meses venideros para que la población, en su mayoría niños, no muera innecesariamente de una enfermedad que se puede tratar y prevenir.

Médicos Sin Fronteras es uno de los mayores proveedores de atención sanitaria en Sudán del Sur: cuenta con más de 3.100 trabajadores y 18 proyectos en todo el país. En 2014, los equipos de la organización han tratado a más de 2 millones de pacientes de malaria en todo el mundo. 

 

Comentarios