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22.04.2015

Sudáfrica: MSF responde a las necesidades médicas de las víctimas de la violencia xenófoba

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Un equipo médico de Médicos Sin Fronteras (MSF) está respondiendo a las necesidades de salud de las personas desplazadas por los ataques xenófobos violentos en la provincia de KwaZulu-Natal (KZN).

El equipo ofrece atención médica básica en los campos de desplazados de Isipingo, Chatsworth y Phoenix, situados cerca de Durban, que albergan un total de 5.000 personas. Un segundo equipo hará una evaluación de necesidades en la región de Ekurhuleni, cerca de Johannesburgo.

El equipo en KZN, formado por seis personas, que empezó a trabajar el pasado 14 de abril, ofrece atención médica y humanitaria a los inmigrantes y refugiados que han huido de sus hogares a causa de la violencia. La mayoría proceden de Mozambique, Malaui, Zimbabue y la República Democrática del Congo.

En los tres campos los profesionales de MSF proporcionan atención médica, servicios de agua y saneamiento, en coordinación con el Departamento de Salud provincial (DOH). Además, se han puesto en marcha clínicas móviles para ofrecer consultas y tratamiento, asegurando la referencia de pacientes a los hospitales y proporcionando medicamentos para enfermedades crónicas como el VIH y la tuberculosis. A su vez, se da asistencia a las víctimas de violencia sexual y de género.

"Hemos visto a niños con diarrea, fiebre, enfermedades de la piel y un caso de neumonía. También hemos tratado hombres que han sido gravemente heridos durante la violencia, pero que no han buscado atención médica por estar demasiado asustados para acudir a un hospital o para salir de los campos para buscar ayuda ", dice la Dra. Gemma Arellano, líder del equipo de emergencia de MSF en KwaZulu-Natal.

"Hacer 14 días, en el campo de Chatsworth un hombre sufrió fractura de costillas en un ataque, pero también estaba demasiado asustado como para buscar ayuda. A pesar del dolor, incluso hoy en día, no quiere ir a un hospital por temor a ser atacado nuevamente ", añade Arellano. "En el campo Phoenix, tratamos a un hombre que tenía múltiples fracturas de brazo. Tres horas antes había sido brutalmente golpeado por una turba de 15 hombres. Lo tiraron al río después del ataque, pero logró sobrevivir. Hemos sido testigos de actos de violencia en los que se busca y ataca a las personas”, advierte la doctora.

El número de personas desplazadas en cada campo son estimaciones realizadas por nuestro equipo ya que, inicialmente, los administradores de los campos no han sido capaces de hacer registros rutinarios de población. El equipo de MSF advierte de que algunos autobuses han comenzado a llegar para repatriar a la gente de vuelta a Malaui, Mozambique y Zimbabue.

 

Reconciliación entre las comunidades

MSF considera que no debe alargarse la estancia de los extranjeros en los campos. "La organización insta a que la reconciliación entre las comunidades desplazadas y los sudafricanos empiece inmediatamente para rebajar las tensiones y reducir los temores. Esto podría permitir a las personas desplazadas regresar a sus hogares sin miedos y con seguridad si así lo desean. Además, debe asegurarse la reintegración de estas personas en la sociedad sudafricana. Las autoridades sudafricanas tienen la capacidad de responder a la emergencia actual, pero los esfuerzos de reconciliación y reintegración no deben abandonarse", advierte Andrew Mews, coordinador general de MSF en Sudáfrica y Lesoto.

La organización sigue preocupada por las crecientes tensiones. Nuestros equipos en otras ciudades de Sudáfrica (Johannesburgo, Rustenburgo y Ciudad del Cabo) están monitoreando la situación y colaboran con grupos de la sociedad civil y las comunidades para denunciar los actos de violencia y apoyar las medidas de reconciliación.

En Johannesburgo, MSF está formando un segundo equipo que en los próximos días se encargará de realizar evaluaciones médicas en Ekurhuleni y en otros lugares donde los desplazados han buscado refugio.

Por otra parte, MSF elogia la valentía de la mayoría de los sudafricanos, que se muestran en contra de la xenofobia a través de acciones promovidas por grupos de la sociedad civil, organizaciones religiosas o por personas que se movilizan para detener la violencia y mostrar su solidaridad con los extranjeros desplazados.

En Malaui, Mozambique y Zimbabue, tres de los seis países del sur de África donde MSF actualmente lleva a cabo proyectos de VIH y tuberculosis, nuestros equipos están en alerta en caso de que los gobiernos locales expresen una necesidad de apoyo frente a la llegada de algunos de sus ciudadanos después de las acciones de repatriación.

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Campo Phoenix (situado a unos 26 km al norte de Durban)

El campo Phoenix está creciendo rápidamente. Se estima que alberga a unas 2.500 personas, incluyendo 600 procedentes de otros campos. Aquí MSF está instalando un tanque de 1.500 litros para aumentar el suministro de agua potable. Además, la organización está determinando las necesidades de los residentes del campo y está distribuyendo de agua, jabón y cubos para lavar. La prioridad son las necesidades de las mujeres embarazadas y los niños menores de cinco años. Las necesidades médicas de las personas con VIH y tuberculosis también están siendo monitoreadas y el Departamento de Salud restablecerá el acceso a medicamentos antiretrovirales (ARV) en el interior del campo.

 

Campo Chatsworth (situado a unos 20 km al norte de Durban)

Con 3.500 personas, Chatsworth está al límite de su capacidad. Alrededor del 20% de su población son niños menores de cinco años, que son especialmente vulnerables. El equipo médico de MSF hará seguimiento nutricional de los más pequeños y dado que muchos de los niños pueden no haber sido vacunados contra el sarampión, se está planeando una campaña de inmunización. MSF va a poner en marcha clínicas móviles para complementar los servicios del Departamento de Salud.

 

Campo Isipingo (situado a unos 21 kilómetros al sur de Durban)

Isipingo fue el primer campo que se formó, y actualmente es el hogar de unas 400 personas. Los principales problemas identificados están relacionados con el acceso a la atención primaria de salud y las necesidades psicosociales.

 

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