Back to top

Mauricio Aragno

Farmacéutico/a- Santa Fe, Argentina
-A A +A

Mauricio Aragno es Farmacéutico. Nació en San Vicente (Santa Fe), y vivió varios años en Ushuaia. Su primera misión la realizó en Zambia, en un proyecto de HIV. Actualmente se encuentra en Liberia, en un hospital de cuidados materno-infantil.

Diciembre 2008
"A veces hacemos payasadas...

Soy Mauricio y soy un poco un “bicho raro” dentro de los puestos sanitarios en MSF. No somos muchos los Farmacéuticos y yo soy el único de Argentina. Nací en San Vicente (Santa Fe), estudié en Rosario y viví en Ushuaia... Así que me gustaría decir que soy un poquito de todos esos lugares.

Mi primera misión fue en Zambia, en el Sur del África. Es uno de los países más golpeados por la epidemia del Sida. Una de cada cuatro personas tiene el virus y la esperanza de vida es de sólo 37 años…

El proyecto en donde estábamos trabajando está basado en uno de los distritos más golpeados por la enfermedad, punto de paso y confluencia de mucha gente, ya que es dónde termina una importante línea férrea que viene de Tanzania y la zona es atravesada por las principales rutas del país. Se atienden a más de 2700 pacientes por mes. Además de gestionar una clínica para pacientes con HIV que se encuentra en la capital del distrito, tratamos de llegar a los lugares más remotos donde la gente no tiene fácil acceso a los antiretrovirales (medicamentos para el SIDA). Así es que visitamos 12 centros rurales dándole soporte a la gente que de otra forma estaría destinada a quedarse esperando…

Solamente en este distrito tenemos alrededor de 40 niños que nacen con HIV por mes, y 1400 pacientes que toman medicación.

¿Qué hace un farmacéutico acá? Bueno, mi tarea principal fue asegurar y poner en marcha un programa para que toda esta gente reciba la medicación apropiada, sin ninguna ruptura de stock (porque la gente no puede cortar el tratamiento). El gobierno es quien provee los medicamentos gratuitamente, pero el sistema no siempre funciona correctamente, así que lo que me tocó hacer es trabajar junto a ellos para ayudarles a poner el sistema en orden…además de muchas cosas más relacionadas a gestión de farmacia, medicamentos, stocks, pedidos, logística, etc… y por supuesto… ser el payaso de la fiesta mensual que hacemos para los nenes HIV positivos!!!

La verdad es que fue mucho el trabajo pero realmente se nota que cuando uno hace lo que le gusta nunca se cansa y puede disfrutar hasta en los días que no son tan buenos…

Algunas imágenes cotidianas (esas que se extrañan)? Por ejemplo, la mascota del hospital es un pavo (el ave...!) que se pasea por todos lados, así que a veces uno sale de alguna sala y entre medio de los pacientes cruzas el pavo que está dando vueltas por ahí…algo un tanto peculiar para un hospital...

Una de las imágenes diarias al salir a la calle es ver a las mujeres cargando cosas (pesadísimas) sobre sus cabezas, con los bebes en la espalda y sosteniendo cosas en las manos… y NADA se les cae!!! Ésta si que es prueba de malabarismo, que intento hacer pero me es imposible!

Nenes jugando en la calle, autitos hechos con botellas de plástico y alambre, arco y flechas con maderas y pedazos de gomas, pelota de fútbol creadas enrollando papel y bolsas...He intentando hablar Bemba con ellos… creo que esa es la parte más divertida para ellos, pero igualmente el ingenio que tienen es increíble, y lo bueno aquí es que nada se tira, todo se recicla!

Casi todos los días, pasaba con mi bicicleta frente al mercado, cuando iba camino al hospital… de tanto pasar y saludar en Bemba la gente me conocía y saludaba… y un día paré a comprar unas ojotas, muy africanas por cierto, y charlando con el vendedor le pregunte el nombre y me dijo “Calvin Klein”! Si! Y es el nombre verdadero! Así que para que me envidien, las ojotas que compre son de Calvin Klein! Ja!

Mi tiempo en Zambia pasó volando, pero me sirvió para volver a valorar lo simple, la vida! Para volver a apostar por otro mundo posible, para volver a creer en los sueños y seguir buscándolos y cumpliéndolos... y me llevo el mejor regalo del mundo... una sonrisa, un abrazo y el recuerdo de esas “caritas”; la de estos nenes que no pudieron elegir y les toco nacer aquí y con HIV, y que tendrán que saber seguir adelante, más allá de que a veces falte la comida, falten los padres, falte la esperanza de que esto cambie... tendrán que pelear como ninguno de nosotros sabe pelear... tendrán que sobrevivir en un mundo que no los deja vivir! Pero esas sonrisas que un loco payaso produjo en ellos, esas sonrisas son las que me dan el coraje para creer que algo se puede hacer...

Ahora estoy en Liberia (en la costa noroeste de África) trabajando en un hospital de cuidado materno infantil.... pero ésta es otra historia que ya les contaré...

Un abrazo enorme para todos y nos vemos pronto!

Mauricio (Alias…Panono)"
 

Volver a Desde el terreno