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María Laura Vasilchin

Gineco-obstetra- Neuquén, Argentina
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María Laura es médica ginecóloga y ya ha participado de dos misiones con MSF.

La primera de ellas la ha desarrollado en Liberia, en el Hospital Benson para mujeres y niños. Si bien Liberia ha avanzado mucho en su reconstrucción luego de una larga guerra civil, muchos liberianos viven aún en la pobreza y el débil sector sanitario no puede ofrecer una atención adecuada. En este contexto, mujeres y niños siguen siendo los más vulnerables.

En su segunda misión, María Laura formó parte de la intervención de emergencia de MSF en Haití, luego del terremoto que devastó al país el último enero.

A continuación, María Laura comparte sus impresiones sobre ambas experiencias.

Abril de 2009

"Cuando comencé a trabajar con MSF, me di cuenta que mis ojos se abrieron a una realidad nunca antes vista. Los estragos de una guerra, como fue en Liberia o la catastrofe natural de Haití, superaron ampliamente todo lo que pude haber imaginado.
Las diferencias culturales, la forma de vestirse, el color de la piel, el país en el que habitan y por supuesto, la tragedia de la que han sido víctimas. Todo puede ser diferente. Sin embargo, algo que no ha cambiado en mis dos misiones fue la mirada de la gente. Al principio expectante y desconfiada, y poco a poco, con un trabajo lento y sin descanso, de alivio y agradecimiento.

Liberia fue asolado por 15 años de guerra civil. Allí trabajé en un hospital de emergencias gineco-obstétricas. Las pacientes llegaban muy graves, varias no sobrevivieron. Pero todas tuvieron la oportunidad de recibir atención médica gratuita. En parte ese es el trabajo de MSF. Brindar una oportunidad a gente que no tiene ninguna. No es posible cambiar la realidad de un pais. No es mi objetivo. Pero si lo es, cambiar la realidad de una persona.

Haiti fue diferente. El terremoto del 12 de enero destruyó todo, incluso la moral de los haitianos. Los primeros días que recorri la ciudad la desesperación, la incertidumbre, el desasosiego y el miedo se respiraban en la calle . El proceso de recostrucción será lento y dificil.

En dos realidades tan disímiles, un único punto en común conecta a estos dos paises con tantos otros donde trabaja MSF: la pérdida de la dignidad humana. Es por este principio tan básico y elemental por el que muchos voluntarios como yo luchamos. Soñamos con un mundo que, aunque separado por diferencias económicas, proteja y defienda el derecho inviolable de todos los seres humanos, la dignidad."

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