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Felipe Rojas López

Licenciado/a en Obstetricia (Matron/a)- Valparaíso, Chile
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El hospital Isaie Jeanty es una maternidad en Puerto Príncipe dependiente del Ministerio de Salud de Haití, que ha recibido el apoyo de MSF desde marzo de 2010. Los equipos de MSF en este hospital-escuela de referencia se enfocan en los casos obstétricos y en la provisión de terapia intensiva para recién nacidos. A partir de noviembre de 2010, cada vez más mujeres embarazadas llegaban al hospital enfermas de cólera y experimentando como consecuencia complicaciones obstétricas o trabajo de parto prematuro.

El matrón Felipe Rojas López, miembro de MSF, está allí, ayudando a tratar mujeres haitianas con síntomas de cólera que además se encuentran en la última fase de su embarazo. Felipe llegó a Haití, en su tercera misión con la organización, a comienzos de noviembre de 2010, justo antes de que los casos de cólera comenzasen a aparecer en la capital del país. El y su equipo establecieron una sala de aislamiento con capacidad para alrededor de 12-15 camas en los terrenos del hospital y comenzaron a tratar a un número de pacientes que se incrementó rápidamente. En la siguiente entrevista, realizada en diciembre pasado, describe lo que sucedía en terreno.

¿Cómo afecta el cólera a las mujeres que se encuentran en las últimas etapas de su embarazo?

El cólera no discrimina – afecta a las mujeres embarazadas de la misma manera que afecta a todos, con deshidratación, diarrea y vómitos. La mayoría de las mujeres embarazadas que adquieren cólera no sufrirán complicaciones y serán tratadas como cualquier adulto que padece esa enfermedad. Pero en algunos casos, el cólera puede inducir un trabajo de parto prematuro o traer complicaciones obstétricas. Aquí, en el Hospital Isaie Jeanty, nos enfocamos en brindar el cuidado necesario a estos últimos casos. El principal problema es que el bebé se encuentra en un riesgo crítico debido a la deshidratación que sufre la madre: el bebé no recibirá el suficiente oxígeno, ni la circulación sanguínea o los nutrientes necesarios. Las mujeres a veces esperan demasiado entre la aparición de los primeros síntomas y la consulta médica, por lo que para cuando llegan a un centro de salud su condición puede ser ya muy grave. En algunas ocasiones el bebé ya ha fallecido de forma intra-uterina como resultado de la falta de hidratación.

¿Cuan frecuentemente has visto estos casos?

Dado que nos hemos convertido en el centro de referencia para mujeres embarazadas que sufren complicaciones obstétricas a causa del cólera, es usual para nosotros encontrarnos con este tipo de casos. Por ejemplo, en las tres primeras semanas de mi estadía, desde mi llegada a comienzos de noviembre, hemos realizado 17 partos. Todas las madres sobrevivieron, pero la mayoría de los bebés ya habían muerto en el útero para el momento en que fueron ingresadas. De los tres niños que nacieron vivos, tuvimos que resucitar a uno de ellos. Los otros dos se encontraban en buena forma y los tratamos de la misma manera en que lo haríamos con cualquier bebé saludable.

¿Es decir que los bebés no contraen la enfermedad de sus madres en el útero?

No, el bebé no se contagia de cólera en el útero y nace sin ningún problema como diarrea o vómitos. El bebé sufre como consecuencia de la deshidratación de la madre.

¿Cómo es el tratamiento de las madres enfermas que están a punto de dar a luz o que acaban de tener a sus hijos?

Seguimos el protocolo usual de tratamiento del cólera. Es decir, son tres planes de rehidratación dependiendo del nivel de deshidratación – A, B o C. Si pueden ingerir líquidos por sus propios medios, beben soluciones de rehidratación oral – ese es el plan A. Si tienen problemas para tomar líquidos por vía oral, se les pone una vía intravenosa y también se intenta lograr que beban por la boca – ese es el plan B. El plan de rehidratación C –que es el que la mayoría de los pacientes que vemos aquí necesitan- implica aplicarles una vía intravenosa y también pasarles muchos fluidos en un período de tiempo muy corto. De hecho, hay muy poca literatura científica sobre el tratamiento de mujeres embarazadas con cólera, así que espero que podamos estudiar luego este proyecto y sacar conclusiones que nos ayuden en el futuro.

Con tantas mujeres que han perdido a sus bebés, deben estar muy afectadas. ¿Cómo están manejándolo?

Algunas madres sabían que estaban en una muy mala condición cuando llegaron y era concientes de que su bebé posiblemente no habría sobrevivido. Otras se encuentran en un estado de negación. Tenemos un equipo que provee atención psicosocial en el hospital, que ayuda a las madres visitándolas y hablando con cada una de ellas. Dentro de la tienda por lo general hay mucho silencio. Nos preocupa su condición, ya que muchas de las mujeres están muy deprimidas, entre el hecho de haber perdido a sus bebés y padecer diarrea y vómitos continuamente a causa del cólera. Tratamos de alegrarlas un poco, y las madres que se van recuperando comienzan a veces a hablar y a sonreír.

¿Cómo han encontrado espacio para estos pacientes?

Estamos en los terrenos de la maternidad. Cuando empezaron a llegar pacientes con síntomas de cólera, sabíamos que debíamos aislarlos. Así que establecimos una sala de aislamiento en el patio del hospital. Pasamos de un paciente a diez en aproximadamente una semana. Isaie Jeanty es un hospital para partos de emergencia así que sólo vemos mujeres en las últimas etapas de embarazo o en trabajo de parto. Pero queremos tratar a cualquier mujer embarazada con cólera, así que hemos estado extendiendo nuestra capacidad para tratar a más mujeres, a través de una nueva estructura de MSF en el barrio Delmas de Puerto Príncipe.

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